En su paso por El Living de NewsDigitales, Manu Colombo reflexionó sobre algunos de los cambios culturales más profundos de los últimos años: las separaciones, la pérdida de estabilidad laboral y la necesidad de reinventarse en un contexto donde aquello que antes era vivido como un fracaso hoy comenzó a naturalizarse.
Licenciado en Relaciones del Trabajo y creador del método MOV, el coach ontológico sostuvo que muchas personas siguen atravesando esas situaciones con culpa o frustración porque continúan mirando la vida desde mandatos de otra época.
“Antes separarse era tremendo porque había un discurso que decía que el matrimonio era para toda la vida. Hoy los discursos cambiaron y pareciera que ya no es tan grave, pero el fenómeno sigue siendo el mismo”, explicó durante la entrevista.
Para Colombo, lo que se modificó no fue solamente la realidad social, sino la manera en que las personas interpretan esos procesos.
Uno de los ejes centrales de la conversación estuvo vinculado a cómo las personas construyen sufrimiento alrededor de determinadas experiencias.
“Una persona que se separa… el fenómeno es la separación. Todo el resto que uno se dice, como ‘no hice lo suficiente’ o ‘qué injusto lo que pasó’, eso es lo que genera sufrimiento”, afirmó.
En ese sentido, explicó que gran parte de los pensamientos y emociones están atravesados por discursos culturales y familiares que muchas veces operan de manera inconsciente.
“No es la persona la que reflexiona sola. Es la cultura la que impulsa determinadas maneras de pensar”, sostuvo.
La transformación cultural también impactó, según planteó, en el vínculo con el trabajo y la estabilidad laboral.
“Antes conseguir un trabajo era para toda la vida y no estaba bien visto perder esa estabilidad. Hoy, en cambio, se valora a quien pasó por distintos trabajos y fue construyendo experiencia”, consideró.
Para Colombo, muchas personas siguen sosteniendo proyectos de vida que ya no las representan por miedo al cambio o por fidelidad a decisiones tomadas años atrás.
“Hay veces que estamos viviendo una vida con decisiones que quedaron desactualizadas”, reflexionó.
Y agregó una de las frases más fuertes de la entrevista: “Esta vida que estoy viviendo, ¿la decidí yo o la decidieron otros?”.
Durante la charla, Colombo también reconstruyó parte de su propia experiencia personal y profesional. Contó que trabajó durante años en recursos humanos y que incluso tuvo una cátedra en la Universidad de Buenos Aires, hasta que decidió abandonar ese camino para dedicarse de lleno al coaching ontológico.
“Ya no estaba vibrando con lo que había elegido tiempo atrás”, recordó.
Esa decisión —según contó— generó tensiones familiares y cuestionamientos, pero terminó convirtiéndose en la base de su actual filosofía de trabajo.
A partir de allí desarrolló el método MOV, una propuesta que combina coaching ontológico y mirada sistémica para acompañar procesos de transformación personal.
“El movimiento no es solamente físico. También es la manera de interpretar la vida”, explicó.

Otro de los conceptos centrales de su trabajo es el de “Los hilos invisibles”, vinculados a mandatos familiares, creencias heredadas y patrones que muchas veces condicionan las decisiones personales.
“No solamente nos boicoteamos mentalmente. Hay hilos invisibles que nos atan y no nos permiten lograr lo que queremos”, sostuvo, al narrar uno de los ejes centrales de su libro.
Para Colombo, identificar esas estructuras es parte fundamental de cualquier proceso de transformación.
Su mirada propone justamente dejar de entender las crisis como un fracaso irreversible y empezar a interpretarlas como oportunidades para revisar decisiones, vínculos y formas de habitar la propia vida.