Una caja sospechosa detectada en el sector Courier del Aeropuerto Internacional de Ezeiza terminó por destapar una compleja estructura de narcotráfico internacional que operaba entre Sudamérica y Europa. El detalle que más llamó la atención de los investigadores fue un símbolo impreso sobre los ladrillos de cocaína: un escorpión.
La pesquisa, bautizada informalmente como la causa del “sello del escorpión”, derivó en un operativo conjunto entre autoridades argentinas y francesas que concluyó con tres ciudadanos franceses detenidos y una red bajo sospecha de enviar droga a Europa mediante cargas aéreas.
Todo comenzó el 24 de abril, cuando agentes de la Aduana y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria descubrieron 11 kilos de cocaína ocultos dentro de una caja plástica. Los paquetes estaban sellados al vacío y marcados con la figura del escorpión, una identificación utilizada por organizaciones narco para reconocer cargamentos.

Mientras avanzaba la causa en el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°6, a cargo de Marcelo Aguinsky, apareció un segundo envío en Ezeiza. Esta vez eran más de 12 kilos de cocaína escondidos dentro de un compresor de aire y cubiertos con parafina para evitar que fueran detectados por perros antinarcóticos.
En lugar de secuestrar inmediatamente la droga, la Justicia autorizó una “entrega vigilada internacional”, una técnica que permitió seguir el recorrido de las encomiendas hasta Europa para identificar a quienes estaban detrás de la maniobra.
La operación contó con apoyo de organismos franceses y de la aerolínea Air France. Los cargamentos viajaron bajo control de las autoridades y llegaron a París el 2 de mayo.
Ese mismo día fueron detenidos en Uruguay dos ciudadanos franceses que habían estado recientemente en Argentina y que intentaban cruzar la frontera con documentación falsa. Días más tarde cayó un tercer sospechoso en París, señalado como una pieza clave de la organización.
Además, hubo allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires donde se secuestraron celulares, dinero y documentación considerada importante para la causa. Los investigadores creen que todavía puede haber más implicados tanto en América como en Europa.