10/05/2026 - Edición Nº1188

Política

Tensión peronista

Gritos y amenazas en el PJ bonaerense: el conflicto que bloquea comisiones

10/05/2026 | Kicillof, Massa y La Cámpora volvieron a chocar por el reparto de poder en la Legislatura bonaerense. La disputa ya frena la actividad parlamentaria.



La interna del peronismo bonaerense sumó un nuevo capítulo de máxima tensión en la Legislatura provincial. El reparto de comisiones realizado por la vicegobernadora Verónica Magario detonó un fuerte enfrentamiento entre el espacio de Axel Kicillof, el massismo y La Cámpora, en medio de una parálisis legislativa que ya lleva cinco meses.

La decisión de avanzar con la conformación de las comisiones por decreto generó un inmediato rechazo del kirchnerismo y obligó al presidente del bloque oficialista en el Senado, Sergio Berni, a convocar de urgencia a una reunión interna que terminó con gritos, insultos y amenazas de ruptura.

El principal foco del conflicto fue la presidencia de la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos, una de las más importantes de la Cámara Alta porque controla el tratamiento de pliegos judiciales y futuros movimientos dentro de la Suprema Corte bonaerense.

Ese lugar quedó en manos de Malena Galmarini, esposa de Sergio Massa, tras la distribución impulsada por Magario. La decisión cayó como una bomba dentro de La Cámpora, que pretendía conservar ese espacio estratégico.

Desde el kirchnerismo interpretaron la jugada como una señal de fortalecimiento del massismo con aval del kicillofismo. “Si Kicillof no cumple lo pactado, explota todo”, deslizó una fuente camporista en los pasillos de la Legislatura.

Cruces, reproches y amenaza de ruptura

La tensión escaló rápidamente. Antes de ingresar a la reunión de bloque, Berni dejó una frase explosiva contra la vicegobernadora: “La señora presidente se equivoca y vamos a dejar que se siga equivocando”.

En paralelo, desde el entorno de Kicillof empezaron a responderle directamente a La Cámpora y cuestionaron “la voracidad” del espacio que conduce Máximo Kirchner.

“¿Qué más quieren? Tienen la presidencia del bloque, la vicepresidencia primera y presentan proyectos sin consultar”, se quejaron cerca del gobernador bonaerense.

El kicillofismo logró retener además la comisión de Legislación General, otro de los lugares codiciados dentro del Senado provincial. La Cámpora, como compensación, quedó al frente de Presupuesto e Impuestos, aunque el malestar interno persiste.

El Senado, convertido en campo de batalla

La pelea por las comisiones no es un hecho aislado. La relación entre Kicillof y Máximo Kirchner viene acumulando tensiones desde la discusión por las autoridades legislativas, cuando el kirchnerismo impulsó a Mario Ishii en la línea sucesoria y a Berni como jefe de bloque.

Ahora, el próximo round será por la comisión de Reforma Política, donde todavía no fue designado un presidente. Ese espacio será clave para discutir cambios electorales rumbo al 2027 y ya aparece como otro punto de choque entre las distintas tribus del PJ.

Mientras tanto, en Diputados también crece la disputa por el control de la comisión de Ludopatía, donde sectores vinculados al insaurraldismo y La Cámpora libran otra batalla silenciosa por el manejo político del área.

Con la actividad legislativa prácticamente frenada y la amenaza de ruptura latente, el peronismo bonaerense atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el regreso al poder provincial en 2019.