La Bombonera vivió una noche cargada de nervios, frustración y desconcierto. Boca Juniors cayó 3-2 ante Huracán tras 120 minutos intensos y quedó eliminado en los octavos de final del Torneo Apertura 2026, en un resultado que profundiza las dudas futbolísticas del equipo.
El encuentro había comenzado cuesta arriba para el conjunto de Claudio Úbeda. Leonardo Gil abrió el marcador para Huracán y puso en ventaja al Globo en un partido que rápidamente se volvió incómodo para el local. Boca reaccionó con empuje y encontró el empate gracias a Milton Giménez, que apareció en el tramo final de los 90 minutos para estirar la definición al alargue.

Sin embargo, en el tiempo suplementario llegaron los errores que terminaron definiendo la serie. Lautaro Di Lollo cometió dos penales que cambiaron por completo el rumbo de la clasificación y Óscar Romero no perdonó desde los doce pasos. El paraguayo, hermano de Ángel Romero, mostró toda su jerarquía en los momentos decisivos y golpeó a Boca cuando más lo necesitaba Huracán.
Más allá de los goles, uno de los grandes responsables de la clasificación quemera fue Hernán Galíndez. El arquero respondió cada vez que Boca estuvo cerca del empate y sostuvo a Huracán en sus peores momentos dentro del partido.
Miguel Merentiel, Santiago Ascacíbar y Milton Delgado tuvieron oportunidades claras, pero siempre apareció el arquero ecuatoriano para mantener la ventaja. Incluso cuando Huracán quedó con nueve futbolistas por las expulsiones de Eric Ramírez y Fabio Pereyra, Boca no logró encontrar claridad para aprovechar la superioridad numérica.

El cierre fue desesperado. Ángel Romero descontó para el Xeneize y le puso suspenso a los últimos minutos, aunque el tiempo no alcanzó para evitar una eliminación inesperada en la Bombonera.
La derrota dejó además otra preocupación para Boca: Adam Bareiro debió salir lesionado y encendió las alarmas de cara a los próximos compromisos internacionales. Su reemplazante, Milton Giménez, tuvo dos situaciones muy claras debajo del arco, incluida una en la última jugada del tiempo reglamentario que pudo haber significado la clasificación.
Ahora, el conjunto azul y oro deberá enfocarse rápidamente en la Copa Libertadores. Boca recibirá a Cruzeiro el 19 de mayo y luego enfrentará a Universidad Católica en otro duelo clave para asegurar el pase a los octavos de final.
Huracán, en cambio, celebró una clasificación histórica en la Bombonera y espera en cuartos de final por el ganador del cruce entre Argentinos Juniors y Lanús.