11/05/2026 - Edición Nº1189

Sociedad


Tras la llegada a Tenerife

Hantavirus: qué dijo el único argentino que sobrevivió al brote en el MV Hondius

10/05/2026 | Carlos Ferello, el ingeniero jubilado que viajaba en el crucero afectado por el hantavirus, contó cómo el viaje de sus sueños terminó en una emergencia sanitaria.



Carlos Ferello, un ingeniero jubilado que zarpó desde Ushuaia con la ilusión de recorrer rutas marítimas remotas, rompió el silencio tras el desembarco en Tenerife. El argentino calificó la experiencia como "una desgracia" y describió cómo un itinerario turístico de placer se transformó en una crisis global.

"Tendría que haber estado en Buenos Aires el 5 de mayo, y ahora se va a alargar por lo menos 15 días más", lamentó el pasajero. A pesar de la angustia por la demora, Ferello rescató el vínculo de fraternidad que se forjó entre los viajeros tras las semanas de aislamiento.

El relato del ingeniero permitió reconstruir el inicio del brote, que comenzó con un matrimonio neerlandés mientras navegaban hacia la isla Tristán da Cunha. Inicialmente, la muerte del hombre no despertó sospechas de un virus, ya que se atribuyó a su avanzada edad y a una infección.

La alarma definitiva se encendió en la isla de Santa Elena, cuando la esposa del fallecido fue evacuada de urgencia hacia Johannesburgo, donde también murió. Tras este segundo deceso, se confirmaron más casos de hantavirus que afectaron incluso al médico de la embarcación y a un guía.

Afortunadamente, tanto el profesional de la salud como el guía turístico lograron recuperarse tras ser desembarcados y atendidos en centros médicos de Sudáfrica. Según Ferello, a bordo no se vivió pánico extremo debido a que las medidas de distanciamiento impuestas ayudaron a frenar nuevos contagios.

La vida en el crucero

"Como yo estaba solo, siempre comía, desayunaba y paseaba solo; no tenía tanto contacto", explicó el ingeniero para justificar por qué no resultó infectado. El pasajero destacó que el cumplimiento estricto de los protocolos fue clave para mantener la seguridad de quienes seguían sanos.

Además, Ferello subrayó el rol de las autoridades argentinas, calificando de "espectacular" la labor de Cancillería y los consulados que lo asistieron permanentemente. Ante la opción de regresar al país, el ingeniero prefirió viajar a los Países Bajos para cumplir allí la cuarentena.

En territorio neerlandés, el argentino será alojado en un hotel junto a otros pasajeros extranjeros para someterse a análisis de sangre y un seguimiento médico. Durante 15 días, los especialistas monitorearán su evolución antes de otorgarle el alta definitiva para retornar finalmente a su hogar.

“Es un viaje inolvidable”, concluyó con ironía el jubilado, quien remarcó que el grupo de amantes de la naturaleza mantuvo la templanza frente a la tragedia. Ahora, solo resta esperar el fin del período de incubación para cerrar este capítulo que mantuvo al mundo en vilo.