11/05/2026 - Edición Nº1189

Cultura


Entrevista íntima

La confesión de Nicolás Peralta que cambió su vida y su manera de amar

10/05/2026 | Repasó su carrera, recordó sus comienzos en los medios y habló como nunca sobre el proceso personal que marcó un antes y un después en su vida.



En una charla íntima y cargada de emociones en El Living de News Digitales, Nicolás Peralta dejó atrás el personaje mediático para mostrar su lado más humano. Entre anécdotas de televisión, recuerdos de infancia y reflexiones profundas sobre la identidad, el periodista repasó el largo camino que lo llevó desde un pequeño pueblo del interior hasta convertirse en una figura reconocida del espectáculo argentino.

Las enseñanzas de Cris Morena y el valor de disfrutar el éxito

Durante la entrevista, Peralta recordó las enseñanzas que recibió trabajando junto a figuras como Hilda Bernard y Cris Morena, especialmente sobre el valor de disfrutar el éxito sin perder de vista la realidad. “Esto es un fenómeno que quizás nunca más se repita”, relató que les decía la creadora de Chiquititas a las jóvenes actrices, una enseñanza que él mismo aplicó a su carrera en televisión junto a Verónica Lozano.

Además, reflexionó sobre la importancia de sostenerse en el medio más allá de la exposición pública. Para Peralta, el respeto hacia compañeros y trabajadores detrás de cámara fue siempre una regla fundamental, algo que aprendió desde chico y que mantiene hasta hoy en cada proyecto televisivo.

El sueño de trabajar en “Pronto” y el salto a la televisión

A lo largo del reportaje, también destacó el esfuerzo que hubo detrás de su crecimiento profesional. Lejos de una fama instantánea, recordó sus años de estudio en la Universidad de Buenos Aires y en TEA, mientras trabajaba para abrirse camino en el periodismo de espectáculos.

Su gran oportunidad llegó gracias a Augusto Tartúfoli, quien lo convocó cuando apenas tenía 22 años para sumarse a la revista Pronto, publicación que leía desde chico y con la que soñaba trabajar. “Yo nunca oculté que quería dedicarme al espectáculo”, aseguró.

Ese camino luego lo llevó a la televisión, donde fue construyendo su lugar junto a figuras como Martín Liberman, Pía Shaw y Yanina Latorre, consolidándose como uno de los periodistas más reconocidos del espectáculo.

La confesión más difícil: “Me costó 32 años decir quién soy”

El momento más fuerte de la entrevista llegó cuando decidió hablar públicamente, por primera vez frente a cámara, sobre su orientación sexual y el proceso interno que atravesó durante años.

“Me costó 32 años animarme a decir quién soy realmente”, confesó. Relató que vivió décadas reprimiendo sus sentimientos por miedo al rechazo y que llegó a atravesar momentos de profunda angustia emocional antes de sincerarse con su familia.

La primera persona en acompañarlo fue su hermana, quien lo ayudó a enfrentar una conversación que, según reconoció, cambió por completo su vida. Después llegaron sus padres y amigos, cuyas reacciones estuvieron marcadas por el amor y la contención. “Me di cuenta de que los prejuicios eran míos conmigo mismo”, expresó emocionado.

La frase de su abuela que le cambió la vida

Uno de los recuerdos más conmovedores fue el de su abuela, quien durante años le preguntaba cuándo iba a presentar una novia. Ante la posibilidad planteada por su madre de que Nicolás llevara un novio en lugar de una novia, la mujer respondió: “Lo voy a aceptar porque lo amo”.

Para el periodista, esa frase derrumbó todos sus miedos y terminó de mostrarle que el amor de su familia estaba por encima de cualquier prejuicio. Desde entonces, aseguró que comenzó a sentirse más libre y a conectar con emociones que durante mucho tiempo había mantenido reprimidas.

“La vida es un cuento”

Sobre el final, Peralta dejó una reflexión que resumió todo el recorrido personal y profesional que compartió durante más de una hora de entrevista. Citando una frase de Facundo Arana, definió la vida como “ser plumitas en el viento”.

“Lo importante es cómo uno cuenta el cuento”, sostuvo, reivindicando el valor de disfrutar las pequeñas cosas, mirar siempre el lado positivo y vivir con autenticidad. “Problemas tenemos todos, pero yo elijo mirar el vaso medio lleno”, concluyó.