El FC Barcelona confirmó este domingo el fallecimiento del padre de Hansi Flick, apenas unas horas antes del esperado Clásico frente al Real Madrid en el Camp Nou. La noticia fue difundida en redes sociales oficiales del club, que expresó su apoyo y condolencias al entrenador y su familia.
La entidad catalana anunció que se guardaría un minuto de silencio antes del inicio del partido y que los jugadores portarían brazaletes negros en homenaje. El gesto busca acompañar al técnico en un momento personal doloroso, justo en la antesala de un duelo que puede definir la Liga de España.
A pesar del golpe emocional, Flick comunicó la noticia a sus jugadores y al cuerpo técnico en la concentración previa y decidió dirigir el encuentro. El alemán de 61 años se mostró firme en su compromiso profesional, convencido de que debía estar junto a su equipo en una jornada clave.
El FC Barcelona y toda la familia blaugrana queremos hacer llegar nuestro cariño a Hansi Flick por el fallecimiento de su padre. Compartimos su dolor y te acompañamos en este momento tan difícil para él y su familia. pic.twitter.com/1IZzT6ds4L
— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) May 10, 2026
El Real Madrid también emitió un comunicado oficial lamentando la pérdida y enviando sus condolencias al entrenador culé. El gesto fue valorado como un acto de respeto en medio de la histórica rivalidad entre ambos clubes. "El Real Madrid C. F., su presidente y su Junta Directiva lamentan profundamente el fallecimiento del padre de Hansi Flick, entrenador del F. C. Barcelona. El Real Madrid quiere expresar sus condolencias y su cariño a sus familiares y a todos sus seres queridos. Descanse en paz".
El fallecimiento de Hans Flick, trabajador de la construcción y exjugador amateur en el BSC Mückenloch, recuerda los orígenes humildes de la familia. Hansi nació cuando su madre tenía apenas 16 años, y su padre asumió responsabilidades familiares muy joven, lo que marcó la vida del actual DT.
El entrenador ha reconocido en entrevistas que su padre fue un pilar fundamental en su carrera, apoyándolo para cumplir el sueño de convertirse en futbolista profesional, algo que él mismo no pudo lograr.
La tragedia personal se produce en un contexto deportivo decisivo: el Barcelona puede consagrarse campeón de LaLiga con un triunfo o incluso un empate ante el Real Madrid. La plantilla se comprometió a dedicarle el partido y, eventualmente, el título a su entrenador.