El clásico español entre Barcelona y Real Madrid comenzó con un episodio tan insólito como preocupante. En la llegada de los equipos al Camp Nou, un grupo de hinchas culés confundió el micro de su propio plantel con el del rival y lo atacó con piedras, generando un clima de tensión inesperado.
La confusión se produjo en medio de la multitud que aguardaba la llegada de los jugadores. Entre bengalas, cánticos y un operativo de seguridad desbordado, los simpatizantes culés terminaron apedreando el bus del Barcelona, que trasladaba a figuras como Lewandowski, Pedri y Rashford bajo la conducción de Hansi Flick.
😳🇪🇸 Los hinchas del Barcelona le TIRARON PIEDRAS al micro de su propio equipo ¡PENSANDO QUE ERA EL DE REAL MADRID! pic.twitter.com/zQ4zkNuRHo
— Sudanalytics (@sudanalytics_) May 10, 2026
Las imágenes del incidente se viralizaron en redes sociales, donde miles de usuarios ironizaron sobre lo ocurrido y calificaron el hecho como un “meme del Barça”. La repercusión fue inmediata y se convirtió en uno de los temas más comentados de la jornada, incluso antes de que rodara la pelota.
Aunque no hubo heridos, el impacto de las piedras provocó un fuerte susto en el plantel blaugrana y obligó a reforzar la custodia policial. El error fue rápidamente advertido, pero la tensión no se disipó: minutos más tarde, cuando arribó el micro del Real Madrid, los hinchas retomaron la agresión y lograron romper un vidrio del vehículo merengue.
[DEPORTES] Tras practicar con el micro que trasladaba a sus propios jugadores, los hinchas del Barcelona apedrearon al del Real Madrid en la previa del "Clásico".pic.twitter.com/siSmZu53AG https://t.co/Xqp1m9jeic
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El contexto deportivo aumentaba la presión: el Barcelona podía consagrarse campeón de La Liga con un empate o triunfo, mientras que el Real Madrid llegaba golpeado por crisis internas y rumores de cambios profundos en su vestuario. La previa, ya cargada de nerviosismo, se transformó en un escenario de violencia inesperada.
El operativo de seguridad, diseñado para contener la euforia de los hinchas, quedó en evidencia por su incapacidad de evitar que los propios jugadores del Barça fueran víctimas de la agresión. Las autoridades locales anunciaron que se abrirá una investigación para determinar responsabilidades y evaluar sanciones.
Este episodio refleja cómo la pasión desbordada puede derivar en situaciones grotescas y peligrosas. Lo que debía ser una fiesta del fútbol terminó empañado por un error que expuso a los protagonistas y dejó una imagen negativa en la previa de uno de los partidos más importantes del mundo.