12/05/2026 - Edición Nº1190

Internacionales

Mansión histórica

Tom Ford compró la casa donde creció Jacqueline Kennedy en Estados Unidos

11/05/2026 | La residencia Lasata, ubicada en East Hampton, perteneció a la familia Bouvier y es una de las propiedades más famosas de los Hamptons.



El diseñador y director de cine Tom Ford volvió a captar la atención del mundo inmobiliario de lujo tras comprar Lasata, la histórica residencia vinculada a Jacqueline Kennedy Onassis, en una operación valuada en alrededor de 52 millones de dólares.

La propiedad está ubicada en East Hampton, una de las zonas más exclusivas de los Hamptons, y es recordada por haber sido el lugar donde Jacqueline pasó gran parte de sus veranos durante la infancia junto a la familia Bouvier, mucho antes de convertirse en una de las figuras más influyentes y fotografiadas del siglo XX.

Construida en 1917, la casa responde al estilo Arts and Crafts, un movimiento arquitectónico que buscaba destacar el trabajo artesanal, los materiales naturales y la integración con el paisaje. Rodeada de jardines y muy cerca del océano Atlántico, la residencia se transformó con el tiempo en una de las propiedades más simbólicas de la costa este estadounidense.

El nombre “Lasata” significa “lugar de paz” en lengua algonquina, un detalle que suele aparecer ligado a la historia familiar de Jacqueline. En distintas entrevistas y memorias, la ex primera dama recordó aquellos años como una etapa clave de su vida, marcada por el contacto con la naturaleza y la vida social de verano en los Hamptons.

Un coleccionista de arquitectura

La adquisición también refuerza el perfil de Tom Ford como uno de los grandes coleccionistas de propiedades de autor en Estados Unidos. Además de construir un imperio en la moda y el cine, el diseñador reunió durante años casas creadas por arquitectos reconocidos internacionalmente.


Jacqueline Kennedy Onassis pasó parte de su infancia en Lasata durante los veranos familiares en la costa este estadounidense.

Entre ellas aparecen obras del japonés Tadao Ando y del modernista Richard Neutra. También fue dueño del famoso rancho Cerro Pelón, en Nuevo México, utilizado como escenario para películas y producciones de Hollywood.

La compra de Lasata mezcla dos universos muy asociados al lujo y al poder estadounidense: el legado de Jacqueline Kennedy y el sofisticado perfil de Ford, que desde hace años amplió su influencia mucho más allá de la industria de la moda.

Una joya difícil de conseguir

En los Hamptons, las propiedades históricas son extremadamente codiciadas y rara vez salen al mercado. Muchas permanecen en manos de las mismas familias durante generaciones, por lo que cada venta importante genera enorme repercusión en el sector inmobiliario internacional.

Aunque la residencia fue renovada con el paso del tiempo, todavía conserva buena parte de su diseño original, incluyendo detalles de madera, amplios espacios verdes y una estética que mantiene el espíritu clásico de comienzos del siglo XX.