La interna del PJ de Mendoza volvió a escalar luego de que el Tribunal de Disciplina partidario sancionara a diez dirigentes kirchneristas que participaron de listas por fuera del justicialismo en las últimas elecciones municipales. Desde el sector castigado denunciaron una “persecución política” y acusaron directamente al presidente partidario, Emir Félix, y al ex vicegobernador Carlos Ciurca de intentar correr al kirchnerismo de la estructura partidaria.

La medida alcanza a dirigentes como Paloma Scalco, Bruno Ceschín, Hipólito Martínez, Gisela Melanie Flores, Nadir Yassuf y otros referentes vinculados al Frente Patria. Todos recibieron una sanción de tres años de inhabilitación para competir como candidatos dentro del PJ y también fueron suspendidos para ejercer cargos partidarios.
Scalco, ex concejal de Luján de Cuyo y vicepresidenta segunda del partido, calificó la situación como “tragicómica” y aseguró que la conducción provincial está completamente desconectada de la realidad social y política del país.
“Están pasando cosas muy graves en nuestro país y en nuestra provincia como para estar en el peronismo dando este tipo de discusiones”, lanzó la dirigente camporista, quien sostuvo que existe un intento deliberado de excluir a un sector interno.
Según planteó, el PJ mendocino atraviesa un proceso de cierre político donde “no hay reuniones de Consejo ni actividad partidaria”, mientras que el único organismo activo es la Junta de Disciplina.

Scalco aseguró además que las sanciones buscan impedir que determinados sectores puedan competir en futuras internas. “Quieren que las candidaturas se elijan a dedo y quienes no aceptamos eso somos castigados”, afirmó.
En ese marco, cargó especialmente contra Emir Félix y Carlos Ciurca, a quienes señaló como responsables directos de la ofensiva interna. “Ciurca es claramente el autor intelectual de esta persecución”, disparó.
La tensión dentro del peronismo mendocino viene creciendo desde hace meses, en medio de diferencias sobre el vínculo con el gobierno provincial de Alfredo Cornejo y la estrategia frente a la administración de Javier Milei.
Desde el kirchnerismo mendocino sostienen que la conducción actual mantiene una postura “demasiado complaciente” con el oficialismo provincial y denuncian que existe una intención de vaciar políticamente a La Cámpora dentro del PJ.
“Son sectores que representan más pasado que futuro”, afirmó Scalco, quien advirtió que la conducción partidaria “quiere conservar pequeñas estructuras de poder municipal mientras pierde representación social”.
La pelea deja expuesta una fractura que ya impacta en los bloques legislativos y que amenaza con profundizarse de cara a las próximas discusiones electorales dentro del peronismo provincial.