La movilización universitaria del 23 de abril de 2024 quedó marcada como una de las protestas más masivas contra el gobierno de Javier Milei desde el inicio de su gestión.
Con columnas multitudinarias en la Ciudad de Buenos Aires y en distintos puntos del país, estudiantes, docentes, autoridades académicas y sindicatos reclamaron por el financiamiento de las universidades públicas y denunciaron el deterioro salarial del sector.
Más de dos años después, en el marco de la cuarta Marcha Federal Universitaria convocada para esta jornada, aquella primera reacción presidencial vuelve a cobrar relevancia política. El Gobierno ya anticipa que sostendrá el mismo eje discursivo: garantizar el funcionamiento universitario, pero insistir en auditorías y denunciar una utilización política de las protestas.
La protesta de abril de 2024 se produjo en medio de un fuerte conflicto entre las universidades nacionales y el Poder Ejecutivo por el congelamiento presupuestario y la pérdida de poder adquisitivo de docentes y no docentes.
La convocatoria tuvo como epicentro la Plaza de Mayo, aunque también hubo movilizaciones masivas en ciudades universitarias de todo el país.
Durante el acto central, la presidenta de la Federación Universitaria Argentina (FUA), Piera Fernández de Piccoli, leyó un documento consensuado por rectores, gremios y organizaciones estudiantiles.
“La universidad pública argentina atraviesa un período crítico como consecuencia de la política implementada por el gobierno nacional”, señalaba el texto.
El reclamo apuntaba especialmente al atraso presupuestario en gastos de funcionamiento y salarios. Según denunciaban las universidades, las partidas se mantenían a valores de septiembre de 2022 pese a la aceleración inflacionaria.
“El incremento del 70% de estas partidas constituye un aliciente aún insuficiente en tanto la inflación fue de un 300% en el mismo período de tiempo”, afirmaba el documento leído frente a la multitud.
También advertían sobre el deterioro salarial: “En estos últimos meses, el salario de las trabajadoras y trabajadores ha perdido 50% respecto de la inflación”.
La reacción más fuerte de Milei llegó al día siguiente a través de un extenso mensaje publicado en redes sociales bajo el título “CAUSAS NOBLES. MOTIVOS OSCUROS”.
Allí, el Presidente buscó diferenciar el reclamo universitario de lo que definió como una utilización política de la protesta.
“Aquellos que pretenden seguir viviendo a expensas de los argentinos se montaron sobre una mentira para promover sus intereses”, escribió.
Milei negó que el Gobierno tuviera intención de cerrar universidades nacionales y sostuvo que los fondos para gastos de funcionamiento ya habían sido girados antes de la movilización.
“En ningún momento el gobierno nacional insinuó la intención de cerrar las universidades nacionales”, afirmó. Sin embargo, también acusó a sectores políticos y sindicales de utilizar la protesta como una herramienta opositora.
“Montaron sobre una consigna justa un acto netamente político de oposición al gobierno”, sostuvo.
CAUSAS NOBLES. MOTIVOS OSCUROS.
— Javier Milei (@JMilei) April 24, 2024
Ayer vimos como, una vez más, aquellos que pretenden seguir viviendo a expensas de los argentinos se montaron sobre una mentira para promover sus intereses.
Al margen de la discusión acerca de cuál modelo de educación superior es deseable para…
En aquel mensaje, Milei vinculó la protesta con dirigentes opositores y organizaciones sindicales que, según su visión, buscaban preservar privilegios del sistema político tradicional.
El Presidente mencionó explícitamente a dirigentes como Sergio Massa, Cristina Fernández de Kirchner y Martín Lousteau, además de la CGT, la CTA y sectores del radicalismo.
“No defienden la educación. Defienden sus privilegios y utilizan a la sociedad para hacerlo”, afirmó.
El mandatario también comparó el conflicto universitario con otras discusiones históricas sobre empresas públicas, jubilaciones e YPF, insistiendo en que “la casta” se apropiaba de “banderas nobles” para defender intereses corporativos.
Uno de los puntos centrales del mensaje presidencial fue el planteo sobre auditorías y control del uso de fondos públicos.
“Vamos a garantizar los fondos para el funcionamiento de las universidades y vamos a auditar cómo se utilizan esos fondos”, escribió Milei. Sobre ese eje volvieron en las últimas horas.
Ese concepto se transformó desde entonces en uno de los principales argumentos oficiales frente al conflicto universitario.
El Gobierno sostiene que la discusión no pasa únicamente por el financiamiento sino también por la transparencia en la administración de recursos.
Desde el ámbito universitario, en cambio, distintos sectores advirtieron que el planteo de las auditorías fue utilizado para deslegitimar el reclamo presupuestario y salarial.
La verdad es esta 👇! La $ donde está? pic.twitter.com/k9P8RwXlAC
— Pato Vásquez (@PatoVasquezOk) May 12, 2026
La nueva movilización convocada para este lunes se produce en un contexto de continuidad del conflicto entre el sistema universitario y el Gobierno nacional.
Docentes, estudiantes y autoridades académicas denuncian que persisten problemas presupuestarios, pérdida salarial y dificultades para sostener el funcionamiento cotidiano de universidades, hospitales y programas de investigación.
La convocatoria promete nuevamente una alta participación en distintos puntos del país y podría convertirse otra vez en una de las protestas más relevantes contra la administración libertaria.