La novena audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tendrá hoy martes una jornada marcada por testimonios médicos que podrían volver a poner bajo la lupa las decisiones tomadas durante los últimos días de vida del astro argentino.
Ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro declararán el cardiólogo Oscar Alberto Franco, el clínico Marcos Manuel Correa y el médico Mario Schiter, quien además participó como veedor de la autopsia realizada tras el fallecimiento del exjugador el 25 de noviembre de 2020.
La expectativa también está puesta en una posible nueva intervención del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales acusados en el debate oral. El exmédico personal de Maradona pidió volver a declarar para responder a las conclusiones de los peritos que expusieron en las últimas audiencias y los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón le indicaron que podrá hacerlo “en el momento oportuno”.

Schiter ya había declarado en una audiencia anterior y dejó definiciones sensibles sobre el tratamiento que, a su criterio, necesitaba Maradona tras la operación por el hematoma subdural. Según recordó, cuando visitó la Clínica Olivos propuso que Diego fuera derivado a un centro de rehabilitación y no a una internación domiciliaria en Tigre.
“Una internación domiciliaria es llevar el hospital a la casa”, sostuvo el profesional, quien aseguró que para un cuadro de esas características hubiera dispuesto enfermeros permanentes, seguimiento médico continuo, controles cardiológicos y equipamiento específico.
En ese sentido, detalló que habría implementado un abordaje multidisciplinario con análisis clínicos frecuentes, electrocardiógrafo, saturómetro y asistencia respiratoria no invasiva.
El médico también relató cómo se enteró de la muerte del exfutbolista. Según dijo, recibió un llamado de Claudia Villafañe para que participara como “veedor” durante la autopsia. Allí observó signos compatibles con una insuficiencia cardíaca severa.
Durante aquella intervención, Schiter afirmó que Maradona tenía “los pulmones edematizados y congestionados”, además de un corazón “agrandado” y con “paredes dilatadas”. También indicó que se encontraron “tres o cuatro litros de agua en el abdomen”.
En el juicio están acusados Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador Mariano Perroni, la responsable de cuidados domiciliarios de Swiss Medical Nancy Forlini y el clínico Pedro Di Spagna. Todos enfrentan cargos vinculados al presunto homicidio simple con dolo eventual de Maradona.