12/05/2026 - Edición Nº1190

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Agroindustria

Sociedad Rural de Rosario y el IPCVA analizan el "boom ganadero": qué esperan los productores

12/05/2026 | Adrián Bifaretti, del instituto de promoción, reconoció que la ganadería argentina vive un momento de "dopamina alta"



La ganadería argentina atraviesa una etapa de expansión productiva y mejores perspectivas comerciales, impulsada por valores históricos de la hacienda, una relación insumo-producto más favorable y mayores expectativas de crecimiento.  En ese contexto, el referente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), Adrián Bifaretti, sostuvo que “es un momento de dopamina alta. La dopamina es un neurotransmisor que se produce cuando las cosas andan bien y hay buenas expectativas. Hoy la ganadería tiene la dopamina por las nubes”.

El especialista formuló esas declaraciones al anticipar un encuentro que se desarrollará en la Sociedad Rural de Rosario, donde productores y analistas debatirán sobre el escenario actual de la cadena cárnica y las perspectivas del negocio.
Según explicó Bifaretti, el clima de confianza contrasta con años atravesados por restricciones comerciales, dificultades económicas y márgenes ajustados. En la actualidad, las señales positivas comenzaron a reflejarse en decisiones productivas dentro de los establecimientos ganaderos.

Uno de los indicadores que sigue de cerca el sector es la retención de vientres. La menor salida de terneras hacia el engorde inmediato es interpretada como una señal de apuesta al crecimiento del rodeo y a la expansión futura de la producción.

En paralelo, la hacienda alcanzó valores récord tanto en pesos como en dólares. “Quizás lo que diferencia este momento favorable de otros ciclos tiene que ver con las cotizaciones en dólares de la hacienda”, explicaron desde el sector.

Mejora en la relación de compras

La mejora en la relación insumo-producto también aparece entre los factores que impulsan la actividad. Actualmente se necesitan entre 20 y 30 kilos menos de novillo que hace un año para implantar una hectárea de verdeo o pastura. A eso se suma un contexto favorable para los sistemas intensivos de producción, debido al valor relativo de los granos.

Ese escenario impactó de manera directa sobre los feedlots. De acuerdo con datos de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), el nivel de encierre supera los 2 millones de animales, uno de los registros más altos de los últimos años.

El valor del ternero también modificó las estrategias productivas. Para mejorar la ecuación económica, muchos productores optan por agregar más kilos antes de la venta. Esa tendencia comenzó a reflejarse en los indicadores de faena y en el peso promedio de las reses.

“Hoy vemos entre 7 y 8 kilos más por res respecto de hace un año, y eso le hace muy bien a la ganadería argentina”, señalaron.

En el mercado interno, el consumo continúa condicionado por la evolución del poder adquisitivo. Aunque algunos indicadores económicos muestran mejoras, desde el sector consideran que la recuperación de la demanda dependerá de la inflación y de la capacidad de compra de los consumidores.

Las expectativas que genera el mercado de Estados Unidos

Las mayores expectativas aparecen en el frente exportador. Uno de los focos está puesto en Estados Unidos, que habilitó unas 80.000 toneladas adicionales para exportaciones argentinas, destinadas principalmente a carne para trimming y recortes utilizados en hamburguesas.

“El mercado estadounidense necesita carne magra y Argentina puede complementar esa demanda industrial”, explicó Bifaretti.

El directivo reconoció que también aparecen oportunidades vinculadas al acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, especialmente por la reducción de aranceles para la cuota Hilton, aunque todavía resta definir cómo se distribuirán los cupos entre los países miembros.