12/05/2026 - Edición Nº1190

Política

Marcha Federal Universitaria

Guardia de Hierro, Perón y Milei: quién fue el padre de Alejandro Ciro Álvarez

12/05/2026 | El "galleguito" Álvarez es el funcionario de Milei que emprende la batalla cultural por el conflicto universitario. Su padre fue una leyenda del peronismo.



En medio del conflicto universitario que este martes tendrá una nueva escala con la cuarta Marcha Federal Universitaria, una de las figuras que ganó centralidad en la defensa pública del Gobierno fue Alejandro Ciro Álvarez, conocido en el ámbito político y académico como el “Galleguito” Álvarez.

El funcionario libertario, alineado con el ala más ideológica del oficialismo y de estrecha relación con el universo mileista, quedó al frente de buena parte de la estrategia comunicacional del Ejecutivo en torno al conflicto con las universidades nacionales.

Su apellido, sin embargo, remite a una de las experiencias políticas más singulares de la historia del peronismo argentino: la de su padre, Alejandro “El Gallego” Álvarez, fundador y líder de Guardia de Hierro.

El fundador de Guardia de Hierro

Alejandro “El Gallego” Álvarez nació en Buenos Aires en 1936 y fue uno de los dirigentes más influyentes de la resistencia peronista posterior al derrocamiento de Juan Domingo Perón en 1955.

A comienzos de los años 60 fundó Guardia de Hierro, una organización política peronista que llegó a reunir cerca de 8.000 militantes y que tuvo una enorme capacidad de formación de cuadros políticos. Aunque nunca alcanzó gran notoriedad pública, Álvarez fue considerado durante décadas un referente intelectual y organizador dentro del movimiento justicialista.

Guardia de Hierro surgió como desprendimiento de sectores juveniles de la resistencia peronista y se caracterizó por una fuerte lealtad a Perón, una estructura orgánica muy disciplinada y una visión doctrinaria del justicialismo. La organización concebía al peronismo no sólo como un movimiento político sino también como una expresión espiritual y cultural.

Una organización atravesada por tensiones ideológicas

Durante los años 60 y 70, Guardia de Hierro quedó ubicada en un lugar ambiguo dentro del mapa político peronista. Distintos sectores la calificaban alternativamente de “derecha” o de “izquierda”, según el momento y el interlocutor.

Mientras organizaciones armadas como Montoneros, el ERP o las FAR la cuestionaban por su rechazo a la lucha armada y por su verticalismo respecto de Perón, otros sectores del peronismo ortodoxo también desconfiaban de su composición juvenil, universitaria y de ciertos vínculos con corrientes nacional-populares y cristianas.

Uno de los rasgos distintivos de Guardia de Hierro fue precisamente su rechazo al camino de la violencia armada como método político. Esa posición la diferenció de otras expresiones de la izquierda peronista de la época y, según varios de sus integrantes históricos, contribuyó a preservar a muchos militantes durante los años de mayor represión política.

La organización se disolvió formalmente tras el regreso de Perón al país y su vuelta al poder en los años 70, aunque la influencia política e intelectual de Álvarez continuó durante décadas.

El dirigente que formó generaciones de cuadros políticos

Uno de los aspectos más reconocidos del liderazgo de “El Gallego” Álvarez fue su capacidad para reclutar y formar dirigentes. Por las filas de Guardia de Hierro pasaron figuras que luego ocuparían lugares destacados en la política argentina de distintas corrientes ideológicas.

Entre quienes tuvieron algún nivel de relación con el espacio aparecen dirigentes como José Manuel de la Sota, Gildo Insfrán, José Octavio Bordón, José Luis Manzano, Roberto Grabois, Olga Riutort y Juan Carlos Mazzón, entre muchos otros.

Incluso la actual dirigente opositora Elisa Carrió fue vinculada en distintos momentos a la órbita de influencia política e intelectual de Álvarez.

Con el tiempo, el histórico dirigente peronista también mantuvo una relación cercana con Jorge Bergoglio, aunque siempre negó que el futuro pontífice hubiera integrado Guardia de Hierro.

Un perfil intelectual y alejado de los medios

Quienes lo conocieron describen a Alejandro Álvarez como un dirigente extremadamente culto, con inclinaciones filosóficas y una fuerte impronta formativa. Su liderazgo se apoyaba más en la construcción doctrinaria y en la formación política que en la exposición mediática.

Álvarez rechazaba la política profesional entendida en términos electorales y evitaba las apariciones públicas. Esa distancia con los medios contribuyó a que su figura fuera muy conocida dentro del peronismo, pero relativamente ajena para el gran público.

En los últimos años de su vida publicó el libro Guardia de Hierro, historia de una pasión, donde repasó la trayectoria de la organización y sus ideas políticas. Murió el 4 de junio de 2016, a los 80 años.

El presente de “Galleguito” Álvarez en el gobierno de Milei

Décadas después de aquella experiencia política, su hijo, Alejandro Ciro Álvarez, ocupa un lugar relevante dentro del gobierno de Javier Milei.

Conocido en el sistema universitario como “Galleguito” Álvarez, el actual subsecretario de Políticas Universitarias se convirtió en una de las voces más activas del oficialismo frente al conflicto presupuestario con las universidades nacionales.

En las últimas semanas, mientras la ministra Sandra Pettovello concentró la representación política del Gobierno en el área educativa, Álvarez asumió buena parte de la defensa técnica y discursiva de la administración libertaria frente a rectores, gremios docentes y organizaciones estudiantiles.

Su protagonismo contrastó además con el bajo perfil público del secretario de Educación, Carlos Torrendell, prácticamente ausente de la discusión mediática durante las semanas más intensas del conflicto universitario.