Netflix publicó un exhaustivo informe titulado "El Efecto Netflix". A través de este documento, la compañía detalló por primera vez el alcance masivo de sus operaciones financieras. Según los datos presentados por la empresa, su actividad ha inyectado aproximadamente 325 mil millones de dólares de valor agregado a la economía global durante la última década.
La plataforma alcanzó una inversión acumulada de 135 mil millones de dólares en la creación de series originales, largometrajes y la adquisición de licencias de terceros. Esta cifra subraya una política de expansión agresiva que no parece detenerse. Ted Sarandos, co-CEO de la empresa, fue enfático al diferenciar su estrategia de la de sus competidores, declarando: “Mientras otras empresas de entretenimiento retroceden, nosotros redoblamos la apuesta — invirtiendo decenas de miles de millones de dólares en contenido cada año”.

Esta inyección de capital ha tenido un efecto directo en el mercado laboral internacional, traduciéndose en la creación de 425 mil puestos de trabajo vinculados a sus diversas producciones. Además, el informe destaca que cerca de 700 mil personas adicionales han encontrado oportunidades como extras o trabajadores eventuales en sus sets de filmación. La empresa también ha puesto el foco en la capacitación profesional, implementando programas de formación que ya han alcanzado a más de 90 mil personas en 75 países diferentes.
La internacionalización ha sido la piedra angular del éxito de la plataforma en los últimos diez años, logrando que el contenido en idiomas distintos al inglés pase de representar menos del 10% de las visualizaciones a un tercio del total. Títulos como El juego del calamar y La casa de papel son ejemplos claros de esta tendencia. De hecho, el reporte indica que el 70% de las horas vistas por los suscriptores el año pasado correspondieron a producciones originadas en países distintos al de residencia del espectador.

Sarandos también hizo hincapié en la capacidad de la plataforma para dictar tendencias de consumo y revitalizar sectores comerciales ajenos al cine. En sus palabras: “Durante la última década, las series y películas de Netflix han moldeado consistentemente lo que la gente lee, compra, escucha, come, viste y juega”. Este fenómeno ha provocado desde el resurgimiento de canciones clásicas en las listas de éxitos hasta un aumento masivo en las ventas de productos tan variados como juegos de ajedrez, disfraces o artículos de organización para el hogar, impulsados por el furor de sus estrenos.
El informe llega en un momento de transición para la industria, poco después de que Netflix desistiera en su intento de adquirir Warner Bros. Discovery. De cara al futuro, Sarandos concluyó que la empresa seguirá apostando por los creadores y las comunidades locales, asegurando que, en un negocio que cambia cada vez más rápido, la clave reside en fortalecer los vínculos con los fanáticos que disfrutan de sus contenidos.