La diputada bonaerense Mayra Mendoza generó una fuerte repercusión política al establecer una conexión directa entre la crisis presupuestaria de las universidades nacionales y la situación procesal de Cristina Kirchner. A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, la dirigente sostuvo que la pérdida de recursos para la educación superior constituye una consecuencia mecánica del debilitamiento de la conducción política que impulsó el crecimiento del sistema universitario durante la década pasada. Esta postura irrumpió en el debate público justo cuando miles de estudiantes y docentes marchaban hacia la Plaza de Mayo.
El planteo de la referente de La Cámpora propone que el pedido por la libertad de la expresidenta no representa solamente una consigna judicial, sino que funciona como un eje central para cualquier programa de gestión futura. Según esta mirada, el ataque contra la autonomía y el financiamiento de las facultades fue posible únicamente tras una embestida previa contra la figura de la exjefa de Estado. De este modo, la consigna política vincula de forma orgánica el reclamo sectorial de los claustros académicos con la agenda de lealtad partidaria que hoy divide las aguas dentro del peronismo.
"Es imposible desligar una cosa de la otra. Pueden llevarse por delante la educación universitaria pública, gratuita y de calidad porque antes embistieron contra la política y la dirigente que logró los mayores avances de nuestra historia en la materia, siguiendo la línea de Perón y el desarancelamiento", dijo Mayra Mendoza sobre Cristina Kirchner.
El mensaje de Mayra Mendoza blanqueó la estrategia de un sector del kirchnerismo que ve en la libertad de la expresidenta la llave maestra para revertir las políticas del actual gobierno nacional. La diputada bonaerense afirmó que, cuando se utiliza la frase "la libertad de Cristina es en sí misma un programa de gobierno", se hace referencia a la capacidad de frenar medidas como el desfinanciamiento de las universidades nacionales. Para la dirigente quilmeña, la prisión de la referente justicialista funciona como un mensaje disciplinador para que nadie se atreva a invertir en la educación pública con la misma intensidad que entre 2003 y 2015.
Cuando decimos que la libertad de @CFKArgentina es en sí misma un programa de gobierno, nos referimos, por ejemplo, al desfinanciamiento de las universidades, contra el que hoy marchamos.
— Mayra Mendoza ☀️ (@mayrasmendoza) May 12, 2026
La prisión de Cristina es una amenaza contra toda la dirigencia, para que nadie se anime a…
Cuando decimos que la libertad de @CFKArgentina es en sí misma un programa de gobierno, nos referimos, por ejemplo, al desfinanciamiento de las universidades, contra el que hoy marchamos.
— Mayra Mendoza ☀️ (@mayrasmendoza) May 12, 2026
La prisión de Cristina es una amenaza contra toda la dirigencia, para que nadie se anime a…
Este posicionamiento intenta unificar dos agendas que, para otros sectores de la oposición, corren por carriles separados. Mendoza insistió en que el peligro de cierre que atraviesan las universidades resulta indisociable de lo que llamó "el secuestro de Cristina". Al vincular la suerte judicial de su jefa política con el futuro de los estudiantes, la diputada bonaerense busca dotar de contenido social a la campaña por el indulto o la revisión del fallo judicial, argumentando que sin ese liderazgo no existe margen político para recuperar el presupuesto que la Ley de Financiamiento Universitario exige.
Mientras se difundían estas definiciones políticas, la comunidad educativa protagonizó la cuarta movilización masiva desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Columnas de estudiantes de la UBA, la Universidad Nacional de La Plata y diversos centros del conurbano bonaerense convergieron en las inmediaciones del Congreso y la Plaza de Mayo. El reclamo central apuntó al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, norma que fue ratificada por el Congreso pero que hoy se encuentra suspendida por una medida judicial tras el pedido del Poder Ejecutivo.
La jornada de protesta reunió a una amplia alianza que incluyó al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales. Los testimonios recogidos durante la marcha resaltaron la preocupación por la caída de las cátedras y la devaluación de los sueldos del personal no docente. Dirigentes de la Unión Cívica Radical también participaron de la cabecera de la movilización, marcando una presencia plural que contrastó con el intento del kirchnerismo duro de centralizar el conflicto en la figura de la ex presidenta.
La situación que motiva las protestas y las declaraciones políticas encuentra sustento en las cifras oficiales de ejecución presupuestaria. Durante el primer cuatrimestre de 2026, el dinero girado a las universidades registró una caída del 30,7% respecto a los niveles de 2023. El ajuste afectó con especial dureza a los gastos de funcionamiento, que son los fondos destinados al pago de servicios básicos como electricidad y mantenimiento de edificios, donde el recorte alcanzó el 40,8% en términos reales.

El punto más crítico de la desinversión se localiza en los hospitales universitarios. De acuerdo con informes de la Oficina Nacional de Presupuesto, el gobierno nacional solo ejecutó el 9,3% del presupuesto asignado para esta área durante los primeros cuatro meses del año. Esta parálisis financiera representa una caída real del 86,4% sobre los valores de 2023, lo que pone en riesgo la atención sanitaria de miles de personas que dependen de los centros de salud vinculados a las facultades de medicina.
La disputa por los fondos universitarios se trasladó definitivamente al terreno judicial. En 2025, el Congreso aprobó y ratificó la Ley de Financiamiento Universitario, que establecía una actualización obligatoria de las partidas y los salarios según la inflación acumulada. Sin embargo, el Poder Ejecutivo vetó la norma y, tras la insistencia legislativa, recurrió a la Justicia para frenar su aplicación. El 7 de mayo de 2026, un fallo suspendió la ley y habilitó el tratamiento del caso ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Esta parálisis legal mantiene a los salarios docentes en un nivel de pérdida de poder adquisitivo histórico. Según datos de Conadu, los sueldos del sector cayeron un 34,2% desde noviembre de 2023. La resolución que tome el máximo tribunal sobre la constitucionalidad de la ley será determinante para el futuro del sistema, ya que la diferencia entre el presupuesto asignado por el gobierno y el que exige la ley actualizada por inflación representa una brecha del 72% de recursos que hoy no llegan a las aulas.
El contexto judicial de Cristina Fernández de Kirchner también sufrió cambios definitivos en los últimos meses. La Corte Suprema de Justicia rechazó por unanimidad el recurso de queja presentado por su defensa y dejó firme la condena a 6 años de prisión e inhabilitación perpetua por el caso "Vialidad". El fallo, firmado por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, concluyó que las sentencias anteriores se basaron en pruebas profusas y no vulneraron garantías constitucionales, descartando la teoría del "lawfare" o conspiración judicial.

Actualmente, la presidenta del Partido Justicialista cumple su condena bajo arresto domiciliario en su residencia de la ciudad de Buenos Aires. El Tribunal Oral Federal N° 2 concedió este beneficio debido a que la ex mandataria superó los 70 años de edad y por los riesgos para su integridad física tras el atentado sufrido en 2022. Esta situación de encierro es la que Mayra Mendoza y otros dirigentes camporistas definen como un "secuestro" que condiciona la capacidad de respuesta política del peronismo frente a la agenda educativa de la Casa Rosada.
Para fundamentar su reclamo, el kirchnerismo evoca la expansión del sistema universitario durante sus años de gestión. Entre 2003 y 2015, se crearon 17 nuevas universidades nacionales, de las cuales 9 se radicaron en el conurbano bonaerense, en zonas como Quilmes, Avellaneda, Florencio Varela y José C. Paz. El objetivo de este modelo consistió en permitir que miles de familias tuvieran su primera generación de estudiantes universitarios, acercando los centros de estudio a los barrios con mayor densidad poblacional.
Mayra Mendoza recordó que Mauricio Macri y Javier Milei criticaron históricamente esta expansión. La diputada bonaerense sostuvo que el actual peligro de cierre de las instituciones es la continuación de una campaña de difamación iniciada hace una década. En su lectura, la creación de estas universidades formó parte de un modelo productivo que hoy resulta atacado. Por eso, insistió en que recuperar la calidad educativa será imposible mientras no se reivindique el período histórico que Cristina Fernández de Kirchner representó.
TM