14/05/2026 - Edición Nº1192

Economía

ajuste sin fin

Menos subsidios, medicamentos y universidades: el nuevo ajuste de Milei

12/05/2026 | Con una recaudación que cae hace nueve meses seguidos, el Gobierno recortó $2,5 billones para sostener el superávit.



Apenas cuatro meses después de haber aprobado el primer Presupuesto de toda la gestión de Javier Milei, el Gobierno volvió a meter mano sobre las cuentas públicas.

La razón oficial es sostener el superávit fiscal, uno de los pilares del programa económico. Pero detrás de esa meta aparece una tensión creciente: la caída de la actividad económica, la baja de la recaudación y los alivios tributarios obligan a profundizar los recortes.

La lógica es la de un círculo difícil de romper: menos actividad implica menos recaudación; menos ingresos obligan a ajustar más el gasto para sostener el equilibrio fiscal.

El problema es que esa motosierra empieza a sentirse cada vez más en áreas que impactan directamente sobre la vida cotidiana.

La modificación del Presupuesto 2026 implicó una poda total cercana a $2,5 billones, una cifra incluso superior al costo estimado de una eventual ley de financiamiento universitario, calculada en torno a los $2 billones.

La recaudación no levanta

El telón de fondo del ajuste es una recaudación que sigue sin recuperarse.

En abril, los ingresos tributarios de ARCA alcanzaron los $17,4 billones, con un aumento nominal del 27,2% interanual, aunque al descontar la inflación el dato mostró una caída real del 3,8%.

Se trata del noveno mes consecutivo de caída interanual real de la recaudación, una secuencia que comenzó en agosto del año pasado y que refleja una economía todavía golpeada por el menor consumo y la desaceleración de la actividad.

Este deterioro de los ingresos condiciona el objetivo del Gobierno de mantener un superávit fiscal estricto y cumplir la meta de 1,4% del PBI acordada con el FMI para 2026.

Del PAMI a las universidades: dónde pega el ajuste

Salud: menos fondos para medicamentos y cáncer

Uno de los recortes más sensibles aparece en el área de Salud.

La cartera que conduce Mario Lugones sufrió reducciones en distintas partidas:

  • Medicamentos: -$20.000 millones
  • Fondos a provincias: -$25.000 millones
  • Investigación, prevención y tratamiento del cáncer: -$5.000 millones
  • Prevención de enfermedades transmisibles: -$500 millones

A esto se suma una fuerte caída en las prestaciones del PAMI, que registraron un recorte de 29,5% interanual, producto de una menor asistencia financiera del Tesoro.

También las pensiones no contributivas mostraron una baja de 23,1% anual, por actualizaciones por debajo de la inflación y una reducción en el número de beneficiarios.

Universidades: menos plata para salarios y funcionamiento

El ajuste también volvió a impactar sobre las universidades nacionales.

El Gobierno oficializó un recorte de $78.000 millones en educación y otros $5.300 millones destinados a infraestructura universitaria.

La poda afecta especialmente a universidades bonaerenses:

  • Universidad Nacional de La Plata: -$1.000 millones
  • Universidad Nacional de Avellaneda: -$700 millones
  • Universidad Nacional de San Martín: -$700 millones
  • UNPAZ (José C. Paz): -$300 millones

También hubo reducciones en partidas para universidades de Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes.


Multitudinaria movilización universitaria

En paralelo, las transferencias para salarios universitarios, que representan el 93,4% del total, registraron una caída de 6,1% interanual real, mientras que los fondos de funcionamiento retrocedieron 17,9%.

El deterioro se suma a salarios docentes y no docentes que vienen perdiendo contra la inflación.

Transporte: menos subsidios y más presión sobre tarifas

El transporte tampoco quedó afuera de la motosierra.

El Gobierno aplicó un recorte cercano a $70.000 millones, en un contexto donde el costo del sistema ya se traslada cada vez más al usuario.

Entre enero y abril, los subsidios al transporte cayeron 29,4% interanual, principalmente porque una mayor parte del costo operativo empezó a cubrirse con el boleto pagado por pasajeros.

Sin margen para ampliar subsidios, el sector ya advirtió sobre tensiones por menores frecuencias y mayores dificultades financieras.

Seguridad y defensa

En Seguridad, el ajuste alcanzó los $34.380 millones, afectando partidas vinculadas a migraciones y lucha contra el narcotráfico.

Mientras que en Defensa, el recorte llegó a $48.905 millones.

Qué se achica y qué sigue creciendo

Mientras el ajuste avanza sobre gasto social, subsidios y universidades, otras partidas siguen subiendo.

Entre enero y abril:

  • Subsidios a la energía: +106% interanual
  • Pago de intereses de deuda: +67% interanual

A la vez, el Gobierno mantuvo rebajas tributarias como cambios en Bienes Personales, reducciones del Impuesto a las Ganancias para sociedades, alivios sobre el denominado impuesto al lujo y fondos de asistencia laboral.

Según estimaciones privadas, el costo fiscal de estas medidas ronda los US$5.200 millones y podría alcanzar US$7.000 millones si se suman los efectos de las retenciones cero.

La meta: sostener el superávit

La orden oficial es clara: profundizar el ajuste para cumplir con la meta fiscal acordada con el FMI.

Por eso, el Ejecutivo avanzó con una instrucción de recortar otro 20% del gasto de capital y 2% del gasto corriente durante este año.

La discusión que empieza a instalarse entre economistas es cuánto tiempo puede sostenerse un modelo donde la caída de la actividad golpea la recaudación y obliga a un ajuste cada vez más profundo para mantener el superávit.

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