12/05/2026 - Edición Nº1190

Economía

tarifas y subsidios

Gas: el Gobierno evita un tarifazo en invierno, pero la cuenta llegará en verano

12/05/2026 | Para evitar un tarifazo en invierno, el Gobierno subsidiará parte del gas importado. El costo llegará a las boletas desde noviembre.



Con el invierno cada vez más cerca y el consumo de gas en alza, el Gobierno tomó una decisión para evitar otro golpe sobre las tarifas y contener el impacto en la inflación: parte del costo del gas importado que se utilizará en los meses más fríos será cubierto temporalmente mediante subsidios.

La medida apunta a proteger a los usuarios residenciales, hospitales, escuelas, clubes y pequeños comercios, considerados “demanda prioritaria”, para que no enfrenten un salto abrupto en las boletas en plena temporada invernal.

Sin embargo, el alivio no será gratis ni definitivo: la diferencia de costos terminará llegando a las facturas más adelante, probablemente desde noviembre.

¿Qué cambia y por qué?

Argentina necesita importar gas licuado todos los inviernos porque, cuando llegan las temperaturas más bajas, la producción local no alcanza para cubrir el pico de consumo.

El problema es que el gas importado cuesta mucho más caro que el producido en el país.

Mientras el precio promedio del gas local ronda los US$3,79 por millón de BTU, el gas licuado importado podría costar cerca de US$20 por millón de BTU, es decir, más de cinco veces más caro.

Para evitar trasladar de golpe esa diferencia a las boletas —algo que podría meter presión sobre la inflación— el ministro de Economía, Luis Caputo, resolvió amortiguar el impacto durante el invierno.

La decisión quedó reflejada en resoluciones publicadas junto con los aumentos tarifarios de mayo.

¿Quiénes serán los beneficiados?

El esquema alcanzará principalmente a:

  • Hogares
  • Hospitales
  • Escuelas
  • Clubes de barrio
  • Pequeños comercios

En las semanas de más frío —entre fines de junio y principios de julio— el Gobierno estima que este grupo demandará unos 95 millones de metros cúbicos diarios de gas, aunque solo una parte menor será cubierta con gas importado, ya que la mayor parte seguirá llegando desde la producción nacional, especialmente desde Vaca Muerta.

El costo fiscal de subsidiar ese diferencial para la demanda prioritaria rondaría entre US$150 millones y US$200 millones.

La factura llegará más adelante

Aunque el Gobierno decidió evitar un shock tarifario ahora, la cuenta no desaparece.

La diferencia entre el costo real del gas importado y el valor actual reconocido en las tarifas será financiada y comenzará a trasladarse a las facturas desde noviembre, según el esquema oficial.

Es decir: el invierno tendrá un alivio parcial, pero los usuarios terminarán absorbiendo parte del costo unos meses después.

Las industrias deberán pagar más caro

La situación será distinta para las grandes empresas.

El Gobierno decidió que las industrias y grandes consumidores de gas deberán organizar por su cuenta la compra del combustible para el invierno y asumir el mayor costo.

Entre las compañías alcanzadas aparecen grandes jugadores industriales, siderúrgicos, cementeros y petroquímicos.

La advertencia oficial es clara: si no prevén con anticipación cuánto gas necesitarán, podrían enfrentar faltantes durante los días de mayor demanda y verse obligadas a frenar producción.

El nuevo esquema marca un cambio respecto de años anteriores, cuando era el Estado quien concentraba buena parte de esas compras.

Un invierno caro para el país

Las importaciones de gas licuado podrían costarle al país cerca de US$1.000 millones este invierno.

El mercado calcula que Argentina necesitará entre 23 y 25 barcos de GNL, con un valor superior a los US$40 millones cada uno.

Pese al crecimiento de Vaca Muerta y al aumento de producción local, el país todavía necesita importar combustible en invierno por el fuerte salto de consumo que se produce durante las olas de frío.

De hecho, aunque Argentina proyecta convertirse en exportador neto de gas en los próximos años, las compras temporales del exterior seguirán siendo necesarias en invierno al menos por un tiempo más.

El desafío fiscal de Caputo

La decisión llega en un momento delicado para las cuentas públicas.

Con una recaudación tributaria que no termina de recuperarse, el Gobierno busca sostener el superávit fiscal sin disparar el impacto social ni inflacionario de las tarifas.

En los últimos inviernos, Economía ya había apelado a postergar pagos vinculados al sistema energético para aliviar el gasto mensual. Y este año, ante el costo del gas importado, podría volver a usar mecanismos similares para atravesar el invierno sin un salto brusco en las boletas.