13/05/2026 - Edición Nº1191

Internacionales

Monarquía y poder

Por qué el Rey británico tiene prohibido entrar a la Cámara de los Comunes

13/05/2026 | La regla nació después de uno de los episodios más explosivos de la historia inglesa, cuando el rey Carlos I ingresó armado al Parlamento para arrestar a diputados opositores.



El 4 de enero de 1642, Londres quedó paralizada. El rey Carlos I atravesó las calles de la ciudad acompañado por soldados armados y se dirigió directamente hacia la Cámara de los Comunes. Su objetivo era detener personalmente a cinco diputados a quienes acusaba de traición.

Cuando el monarca entró al Parlamento, los legisladores ya habían escapado. El Speaker de la Cámara, William Lenthall, protagonizó entonces una de las escenas más famosas de la historia británica. Frente al Rey, respondió que no tenía “ojos para ver ni lengua para hablar” excepto lo que decidiera la Cámara. El gesto fue interpretado como una declaración de independencia política frente a la Corona.

Aquel episodio terminó desencadenando la Guerra Civil Inglesa, un conflicto que enfrentó durante años al Parlamento y a la monarquía. La tensión llegó a un extremo impensado: el rey terminó siendo juzgado y ejecutado públicamente en 1649.

Desde entonces, ningún soberano volvió a ingresar a la Cámara de los Comunes.

Historia que se convirtió en tradición 

Carlos III tiene prohibido entrar al recinto. Durante la Apertura Estatal del Parlamento, el monarca permanece en la Cámara de los Lores y envía a un funcionario conocido como “Black Rod” para convocar formalmente a los diputados.

La escena incluye otro símbolo histórico: las puertas de los Comunes son cerradas deliberadamente en la cara del enviado real antes de abrirse nuevamente. El gesto representa la independencia parlamentaria frente al poder de la Corona.

Más de 380 años después, Reino Unido sigue recreando ceremonias nacidas de una guerra entre el Rey y el Parlamento.