Luego de la multitudinaria Marcha Universitaria Federal que colmó Plaza de Mayo y distintas ciudades del país, el Gobierno nacional ratificó que no piensa modificar su postura frente al reclamo presupuestario de las universidades públicas. El encargado de fijar la posición oficial fue el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien lanzó una frase que sintetizó el mensaje libertario: “No gobernamos por las manifestaciones”.
El funcionario aseguró que la protesta “fue organizada por partidos opositores” y sostuvo que el reclamo universitario tiene un trasfondo político. “La marcha no está cruzada por la política: es política”, afirmó en declaraciones radiales, donde además defendió el ajuste fiscal impulsado por Javier Milei.

Álvarez evitó ingresar en la discusión sobre la cantidad de asistentes a la movilización y planteó que las protestas no modifican la situación económica del país. “Vos podés juntar cien mil, un millón o cinco millones de personas, pero al otro día la restricción presupuestaria sigue estando ahí”, remarcó.
El subsecretario insistió además en que la Ley de Financiamiento Universitario impulsada por sectores opositores “nació muerta”, al considerar que viola principios de la Ley de Administración Financiera por no detallar el origen de los recursos necesarios para sostener el aumento presupuestario.
“La ley de ejecución presupuestaria marca que será promulgada y suspendida en el mismo acto si no se especifica de dónde salen los fondos”, explicó el funcionario para justificar la posición del Ejecutivo nacional.
En paralelo, Álvarez endureció sus cuestionamientos contra el rector de la Universidad Nacional de Río Negro y vicepresidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Anselmo Torres, a quien acusó de actuar como “un político profesional”.
El funcionario vinculó al rector con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y recordó que impulsó el doctorado honoris causa para Cristina Kirchner. Además, lo acusó de sostener una postura “hipócrita” respecto del ingreso irrestricto a las universidades mientras, según afirmó, impulsa amparos judiciales para establecer cupos en determinadas carreras.

“Que no nos acusen de destruir el sistema universitario cuando en realidad lo queremos salvar de quienes se aprovecharon de él”, sostuvo Álvarez, quien además denunció una “desvirtuación completa” del rol de las universidades públicas.
Las declaraciones del subsecretario volvieron a dejar en claro que la Casa Rosada no piensa ceder en el esquema de déficit cero pese al conflicto universitario. “Los legisladores y el Presidente se eligen en elecciones libres, no por quien junta más gente”, insistió el funcionario.

Álvarez también defendió la decisión del Gobierno de habilitar el cobro de aranceles a estudiantes extranjeros y afirmó que muchos “vienen a estudiar acá y luego se van del país”. “La Constitución dice que vengan a habitar el suelo argentino, no a parasitar”, lanzó.
Mientras tanto, la comunidad universitaria analiza nuevas medidas de fuerza y mantiene la presión sobre el Gobierno para garantizar recursos que permitan sostener el funcionamiento de las universidades públicas frente a la inflación y el ajuste presupuestario.