El presidente de la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA), Guillermo Siro, expuso ante la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados y encendió alarmas sobre la situación que atraviesa el sector autopartista. Durante su intervención, reclamó una política industrial “fuerte e integrada” para sostener la producción nacional y advirtió sobre el impacto que podría tener la apertura indiscriminada de importaciones en toda la cadena automotriz.
“No pedimos ayuda, no pedimos que nos den una mano, sino que nos saquen las dos manos de encima y que el Estado deje de obstaculizarnos y nos permita competir en igualdad de condiciones”, sostuvo el dirigente empresario frente a los legisladores.
Siro remarcó que la industria automotriz no puede reducirse únicamente al ensamblaje de vehículos y defendió el desarrollo de una cadena de valor nacional. “Somos uno de los pocos países del mundo que merecen tener una industria automotriz”, afirmó.
En ese marco, el titular de CEPBA puso el foco en el impacto que la actividad tiene sobre miles de pequeñas y medianas empresas vinculadas al sector. “Cuando hablamos de la cadena de valor, hablamos de los repuesteros, los talleres mecánicos, las gomerías y todos aquellos que viven y trabajan alrededor de esta industria”, señaló.
Además, advirtió que muchos de esos sectores representan el eslabón “más débil” frente al avance de productos importados y las dificultades para competir con países que, según denunció, no cumplen con las mismas reglas laborales e impositivas que la Argentina.
“El problema no es solamente industrial, también es social”, planteó Siro al advertir que los trabajadores desplazados de la industria automotriz difícilmente puedan ser absorbidos por actividades primarias o de menor valor agregado.
Durante su exposición, el dirigente también cuestionó las políticas de dumping y reclamó reformas estructurales para mejorar la competitividad del sector. “Enfrentamos competencia desleal de países que no cumplen normas laborales ni impositivas”, sostuvo.
En ese sentido, pidió avanzar con una reforma impositiva y medidas de largo plazo que permitan evitar “la primarización de la economía” y la pérdida de empleo industrial en distintas regiones del país.
La exposición se dio en medio de un debate creciente sobre el futuro de la industria nacional y el impacto de la apertura comercial sobre sectores manufactureros sensibles, especialmente en provincias con fuerte peso de la producción autopartista y automotriz.