Un día después de la multitudinaria marcha por la Ley de Financiamiento Universitario, representantes de atletas olímpicos, entrenadores y dirigentes denunciaron el desfinanciamiento del deporte argentino por parte del Gobierno nacional.
El escenario fue la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados de la Nación, donde expusieron la crítica situación autoridades del Comité Olímpico Argentino (COA), la Confederación Argentina de Deportes (CAD) y del Comité Paralímpico Argentino (COPARG), que pidieron volver a implementar la Ley 26.573, sancionada en 2019.
Esa norma creó el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) en Argentina, financiado originalmente con un cargo del 1% sobre los abonos de telefonía celular. A partir de 2025, se impulsaron proyectos para modificar la ley, buscar la autonomía del ente y establecer un financiamiento federal y constante.
En la Comisión de Deportes el diagnóstico fue unánime: el sistema deportivo atraviesa un "presente preocupante" debido al desfinanciamiento y la falta de diálogo con el Poder Ejecutivo, lo que pone en riesgo la participación de atletas en competencias internacionales y la continuidad de proyectos formativos.
El gran ausente de la reunión informativa fue la Secretaría de Deportes de la Nación, encabezada por Diógenes de Urquiza, un hecho que fue subrayado por los expositores como síntoma de la falta de interlocución oficial.

Mario Moccia, presidente del Comité Olímpico Argentino (COA) y titular del ENARD, advirtió que el deporte vive un retroceso sistémico. El eje del reclamo se centró en el incumplimiento de la Ley 26.573. Moccia recordó que a partir de la derogación de la ley, el ingreso directo del 1% de la telefonía celular, pasó a depender de partidas presupuestarias del Tesoro que no se actualizan.
"Con una inflación cercana al 200% en 2023, la actualización recibida fue solo del 20% para 2024", detalló Moccia. Esta situación redujo el presupuesto proyectado de 58.400 millones a apenas 18.400 millones de pesos (menos de 14 millones de dólares). Según el dirigente, este desfasaje hace imposible pagar becas dignas y salarios a entrenadores, provocando una masiva "fuga de técnicos" al exterior.
Por su parte, Rodolfo Paverini, titular de la Confederación Argentina de Deportes (CAD), cuestionó el “ensañamiento con el deporte en Argentina”. Asimismo, reflexionó que “tal vez, nos quieran llevar a esto, a que el deporte se privatice”. “Tenemos que gestionar una actualización de la ley del deporte, que fue desaguazada y se nos robó el dinero”, criticó. En otro aspecto, sostuvo que “no estamos negados a la inversión, lo que sí vamos a defender siempre es nuestra esencia y cultura, que es un sistema que es un orgullo en el mundo”.
Las voces de los atletas aportaron la dimensión humana al conflicto. La doble medallista olímpica Paula Pareto, hoy vicepresidenta del COA, fue tajante: "Invertir en deporte es un éxito asegurado para la sociedad y sirve para reducir el gasto público". Por su parte, la nadadora paralímpica Nadia Báez relató una situación inédita en sus 20 años de carrera: "Treinta horas antes de viajar nos dijeron: 'No hay plata, no van a poder viajar'".

La crisis no se limita al deporte olímpico de élite. Rodolfo Paverini, presidente de la Confederación Argentina de Deportes (CAD), alertó que el 95% de las instituciones deportivas están en riesgo de perder su matrícula por falta de apoyo, lo que les impediría recibir cualquier fondo futuro.
Desde la provincia de Buenos Aires, el subsecretario de Deportes, Cristian Cardozo, advirtió que el deterioro ya llegó a los clubes de barrio y asociaciones civiles debido al incremento de costos operativos y la caída de programas nacionales. "No debería haber mezquindades partidarias; el deporte es una herramienta contra las adicciones y por la salud mental", subrayó.
El presidente de la Comisión de Deportes, el diputado nacional de Unión por la Patria Jorge Chica, cerró la jornada asumiendo el compromiso de trabajar en un diagnóstico federal para impulsar leyes que garanticen recursos sostenibles. El pedido concreto de los deportistas es volver a implementar un financiamiento autónomo para el ENARD (similar al 1% de la telefonía) que brinde previsibilidad y evite que los atletas deban recurrir a rifas o colectas particulares para representar a la bandera argentina en el mundo.