13/05/2026 - Edición Nº1191

Política

Interna libertaria

Petri denunció una “mordaza” y la pelea con Villarruel escala en tribunales

13/05/2026 | La vicepresidenta volvió a avanzar judicialmente contra el diputado y reactivó un enfrentamiento con acusaciones, ataques personales y denuncias cruzadas.



La feroz interna entre Luis Petri y Victoria Villarruel volvió a quedar expuesta con un nuevo episodio de alto voltaje político y judicial dentro del oficialismo. El diputado mendocino denunció públicamente que la vicepresidenta intenta “silenciarlo” luego de impulsar una nueva querella por calumnias e injurias en su contra.

“No conforme con que la Justicia desestimara su denuncia penal contra mi persona, la vicepresidenta Villarruel va por más. Ahora insiste con una querella por calumnias e injurias y ¡con mordaza legal para que no hable de ella! ¡Siempre tan democrática…!”, lanzó Petri desde su cuenta de X.

La reacción del legislador llegó luego de que Villarruel volviera a recurrir a la Justicia pese a que semanas atrás el juez federal Sebastián Ramos había rechazado otra denuncia presentada contra Petri y también contra los periodistas Eduardo Feinmann y Pablo Rossi. En aquella resolución, la Justicia entendió que las expresiones cuestionadas estaban amparadas por el derecho a la crítica política y no configuraban delito.

De acusaciones políticas a ataques personales

La pelea entre ambos referentes libertarios dejó hace tiempo de ser un simple cruce aislado en redes sociales. El conflicto escaló fuerte en marzo, cuando Petri acusó a Villarruel de ser “funcional a la oposición” y de “apostar al fracaso del Gobierno” por su comportamiento en el Senado durante la previa de la Asamblea Legislativa encabezada por Javier Milei.

Villarruel respondió sin bajar el tono. Lo trató de “vieja chusma”, cuestionó su gestión en el Ministerio de Defensa y lo responsabilizó por el deterioro del IOSFA y por los bajos salarios de las Fuerzas Armadas.

La tensión llegó a un punto extremo cuando Petri directamente la calificó de “golpista”, una acusación que luego fue evaluada por la Justicia federal, que concluyó que no reunía los requisitos necesarios para constituir un delito.

Una fractura cada vez más visible

Detrás de los cruces públicos aparece una disputa política mucho más profunda dentro del oficialismo. Mientras el núcleo duro libertario cuestiona a Villarruel por sus vínculos con sectores militares y parte de la oposición, la vicepresidenta busca preservar autonomía y marcar diferencias con el círculo más cercano a Milei.

La nueva avanzada judicial volvió así a exponer una interna que ya no se esconde y que, lejos de enfriarse, suma capítulos cada vez más explosivos entre dos dirigentes que supieron compartir espacio político y hoy protagonizan una de las peleas más incómodas para el Gobierno.

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