El cruce público entre Jorge Macri y Patricia Bullrich dejó al descubierto una discusión que atraviesa desde hace años a la Ciudad: el estado y el futuro de la red de Subte porteña.
Todo comenzó cuando la exministra de Seguridad comparó al sistema de Buenos Aires con el Metro de Santiago de Chile y lamentó que la capital argentina, pionera en Latinoamérica desde 1913, haya quedado relegada en extensión y conectividad frente a otras ciudades de la región. La ministra sostuvo que “el metro nos pasó por arriba”, en referencia al desarrollo alcanzado por otros países.
Hola Senadora, no podemos estar más de acuerdo con el diagnóstico. Durante muchos años el Subte quedó relegado mientras otras capitales de la región avanzaban. Por eso nosotros diagnosticamos y hacemos!
— Jorge Macri (@jorgemacri) May 13, 2026
- Ya licitamos la Línea F, la primera en 25 años.
- Ya compramos 174… https://t.co/VLQvdVvcUt
Lejos de esquivar la crítica, Jorge Macri respondió desde sus redes sociales con un mensaje en tono político pero también de gestión. Allí admitió que durante años el Subte “fue dejado de lado”, aunque aseguró que la administración porteña ya puso en marcha un proceso de renovación integral.
Uno de los principales ejes de la respuesta del jefe de Gobierno estuvo centrado en el material rodante. Macri destacó que la Ciudad ya avanzó en la compra de 174 coches nuevos para renovar completamente la Línea B, históricamente cuestionada por el deterioro de sus formaciones y problemas de mantenimiento.

A eso se suman otros 50 vagones destinados a las líneas A y C, todos cero kilómetro, en una de las inversiones más importantes en materia de transporte de los últimos años. El alcalde porteño también recordó el lanzamiento de la licitación para construir la Línea F, un proyecto largamente postergado y que, de concretarse, representaría la primera nueva línea de Subte en 25 años.

“Diagnosticamos y nos pusimos a trabajar”, sostuvo Macri, buscando mostrar una diferencia con administraciones anteriores y responder a los cuestionamientos sobre la falta de expansión de la red.
Otro de los puntos destacados por el mandatario porteño fue la puesta en valor de estaciones y la renovación de infraestructura crítica. Según indicó, ya se licitó el recambio de 77 escaleras mecánicas, algunas con más de siete décadas de uso. Además, señaló que más de 30 estaciones están siendo renovadas “de arriba a abajo”, en un intento por mejorar la experiencia diaria de los usuarios y revertir el deterioro acumulado en distintas líneas.
#Subte | Línea A: Estación Piedras cerrada por obras renovación integral.
— BA Subte (@basubte) May 12, 2026
Macri también defendió la incorporación del sistema multipago en el Subte, que permite abonar con tarjetas y celulares además de la SUBE. “Antes eras rehén de la SUBE; hoy tenés libertad para pagar como quieras”, afirmó. El intercambio entre ambos dirigentes dejó una coincidencia de fondo: el diagnóstico sobre el atraso del Subte porteño parece compartido. La diferencia, al menos en el plano político, pasa ahora por quién logra capitalizar la agenda de modernización del sistema.