La muerte de Diego Armando Maradona volverá a quedar bajo la lupa este jueves con una audiencia atravesada por un punto central del juicio: qué tipo de atención médica necesitaba el exfutbolista durante su internación domiciliaria en Tigre y quiénes debían garantizarla.
En ese contexto, uno de los testimonios más esperados será el del médico Mario Schiter, un profesional que conoció a Maradona durante su estadía en Cuba y que ya había declarado en el primer debate oral que terminó anulado por el escándalo alrededor de la exjueza Julieta Makintach y el documental Justicia Divina.
Schiter había relatado que Diego fue derivado a un centro de rehabilitación después de la operación por el hematoma subdural y que luego fue trasladado a la casa del barrio San Andrés, en Tigre. En aquella declaración sostuvo que consideraba necesario un abordaje médico mucho más amplio para el exjugador.

“Pondría enfermeros las 24 horas, un médico, un cardiólogo. Que el paciente sea tratado bajo un abordaje multidisciplinario”, aseguró entonces el facultativo. También indicó que le habría realizado análisis de sangre y solicitado “un electrocardiógrafo, un saturómetro y un equipo de ventilación no invasiva”.
El médico además tuvo intervención el mismo día de la muerte de Maradona. Según se ventiló en el expediente, el 25 de noviembre de 2020 recibió un llamado de Claudia Villafañe para que actuara como “veedor” durante la autopsia realizada en la morgue de San Fernando.
Allí observó que Diego tenía “los pulmones edematizados y congestionados” producto de una “insuficiencia cardíaca”, mientras que el corazón estaba “agrandado” y con “paredes dilatadas”.
La audiencia también estará marcada por el regreso de dos de los principales imputados. El neurocirujano Leopoldo Luque volverá a declarar para responder sobre los testimonios de los peritos Carlos Cassinelli y Federico Corasaniti, quienes participaron de la autopsia.
Por su parte, el psicólogo Carlos Díaz buscará refutar los audios exhibidos por los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, en los que mantenía conversaciones con la psiquiatra Agustina Cosachov tras la muerte de Maradona.
En el juicio también están imputados el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador Mariano Perroni, la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, y el médico clínico Pedro Di Spagna, todos acusados por el presunto delito de homicidio simple con dolo eventual.
La enfermera Dahiana Madrid, en tanto, enfrentará un juicio por jurados populares en un proceso separado que permanece demorado por una recusación presentada contra la jueza María Coelho.