Un camionero avanzaba desde el norte argentino rumbo a Córdoba con una carga aparentemente común. Piedras, cascotes y materiales de construcción cubrían el contenido del semirremolque. Pero detrás de esa fachada, según descubrió la Policía Federal Argentina, viajaban casi 158 kilos de cocaína de máxima pureza ocultos en un compartimento secreto de la batea.
La maniobra fue detectada tras varios meses de investigación en una causa bautizada “Operación Cascote Blanco”, que terminó con una serie de allanamientos, cuatro detenidos y el secuestro de armas, marihuana, dinero y vehículos.

El expediente se inició el 18 de septiembre del año pasado luego de la declaración de un miembro arrepentido de la organización, quien reveló que un chofer trasladaba grandes cantidades de droga desde Orán, en Salta, hacia Córdoba utilizando un camión cargado con piedras para evitar sospechas.
A partir de esa denuncia intervino el Juzgado Federal N°1 de San Isidro, a cargo de la jueza Sandra Arroyo Salgado, con la Secretaría N°1 de Melanie Bauer. Los investigadores comenzaron a intervenir teléfonos y reconstruyeron el esquema que utilizaba la banda para mover la droga por las rutas del país.
La pesquisa permitió establecer que el camionero vivía en la localidad jujeña de Yuto y que el traslado no se hacía en soledad. Delante del camión circulaba una camioneta que funcionaba como “puntero”, encargada de advertir sobre posibles controles policiales durante el recorrido.
Con esa información, la Policía Federal desplegó un operativo sobre la Ruta Nacional 34, en la zona de Pichanal. Allí detuvieron primero al vehículo guía y luego frenaron el camión sospechoso. Durante la inspección, los detectives notaron que varios tornillos de la batea habían sido removidos recientemente.
La sospecha se confirmó minutos después. Dentro de un compartimento oculto aparecieron ladrillos de cocaína envueltos en nylon amarillo y marcados con la figura de un delfín. El cargamento totalizó 150 envoltorios con un peso de 157,90 kilos de clorhidrato de cocaína.
El hallazgo derivó en cinco allanamientos simultáneos en Jujuy y Córdoba. En esos procedimientos fue detenida también la esposa de uno de los conductores y se secuestraron 73 panes de marihuana, cogollos de cannabis, plantas, armas de distintos calibres, municiones, más de tres millones de pesos y 11.500 dólares.

Además, los investigadores decomisaron camiones, un acoplado, autos, motocicletas, un tractor, celulares, tablets y balanzas de precisión que eran utilizados por la organización.
Los acusados quedaron a disposición del Juzgado Federal N°1 de San Isidro por infracción a la Ley 23.737.