por Redacción NewsDigitales
El Foro Itálico fue testigo de una jornada que quedará grabada en los libros de oro del tenis mundial. Jannik Sinner, el actual número uno del ranking ATP, no solo selló su pase a las semifinales del Masters 1000 de Roma, sino que alcanzó una cifra que parecía inalcanzable en la era moderna.
Al derrotar al ruso Andrey Rublev por 6-2 y 6-4, el joven de San Cándido encadenó su victoria número 32 consecutiva en torneos de esta categoría, superando la histórica marca de 31 triunfos que ostentaba Novak Djokovic desde su legendaria temporada 2011.
La superioridad de Sinner en el Campo Centrale fue tan abrumadora que, por momentos, el circuito pareció quedar chico ante su despliegue físico y técnico. Ante un estadio colmado que se volcó por completo a favor del ídolo local, el italiano minimizó a un Rublev (14°) que, pese a sus esfuerzos y a contar con el asesoramiento de Marat Safin, se vio impotente ante el muro que tenía enfrente.
Desde el primer raquetazo, Sinner dejó en claro por qué es el máximo favorito a quedarse con el trofeo en la capital italiana. El encuentro, que duró una hora y 31 minutos, comenzó con el italiano quebrando el servicio de su rival de entrada en ambos sets. Rublev nunca logró estar por delante en el marcador, viéndose obligado a jugar siempre a la defensiva.

En el primer set, el dominio fue aplastante. Sinner lo cerró en apenas 38 minutos, permitiéndole solo dos juegos al ruso. En el segundo parcial, el trámite fue similar hasta que el marcador se puso 4-1 a favor del local. Allí, Rublev logró reaccionar y consiguió su primer y único quiebre del torneo sobre el servicio de Sinner, lo que generó un breve momento de incertidumbre. Sin embargo, el italiano no perdió la calma, se apoyó en su primer saque (ganó el 75% de los puntos con él) y cerró el pleito con una autoridad pasmosa.
A pesar de terminar el encuentro con unas pequeñas molestias en su pierna, Sinner no dejó dudas sobre su estado de forma. "No juego por los récords, juego para escribir mi propia historia. Pero este logro significa mucho", declaró tras la victoria, reconociendo además el desgaste emocional que implica ser el centro de todas las miradas en su propio país.
La racha que hoy asombra al mundo del deporte comenzó en noviembre de 2025, durante el Rolex París Masters, cuando Sinner derrotó al belga Zizou Bergs. Desde aquel entonces, el italiano ha sido una máquina imparable, conquistando de forma consecutiva los títulos de Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid. Su última derrota oficial en un Masters 1000 se remonta a octubre de 2025 en Shanghái, donde debió retirarse por lesión ante Tallon Griekspoor.
Con este registro de 32-0 en sus últimos compromisos de esta jerarquía, Sinner batió la marca de 31 victorias que Djokovic sostuvo en 2011 (desde Indian Wells hasta la final de Cincinnati). Además, Jannik se unió a Rafael Nadal (2010 y 2011) como los únicos tenistas capaces de alcanzar las semifinales en los primeros cinco Masters 1000 de una misma temporada.

Más allá de las estadísticas, el hambre de Sinner tiene un motor principal: la gloria absoluta. El trofeo de Roma es el único de los nueve Masters 1000 que aún falta en sus vitrinas. Si logra coronarse este domingo, se convertirá en el segundo jugador en la historia (después de Djokovic) en completar el "Career Golden Masters", un hito que consiste en haber ganado todos los torneos de esta categoría al menos una vez.
Para lograrlo, primero deberá superar en semifinales al ganador del cruce entre el ruso Daniil Medvedev y la joven promesa española Martín Landaluce. El panorama parece despejado ante la ausencia de Carlos Alcaraz, lo que convierte a Sinner en el rival a vencer para el resto del cuadro.
La jornada en Roma no solo fue positiva para Sinner. El tenis italiano vive un momento de ensueño ante la posibilidad inédita de tener una final entre compatriotas en un Masters 1000. En la otra llave de semifinales se encuentra el noruego Casper Ruud y el argentino nacionalizado italiano Luciano Darderi, quien viene de eliminar a Rafael Jódar.
Si Darderi y Sinner logran sortear sus respectivos compromisos, el próximo domingo el Foro Itálico será escenario de una fiesta nacional sin precedentes. Sinner busca ser el primer campeón masculino italiano de singles en Roma desde que Adriano Panatta levantara el trofeo en 1976, un vacío de medio siglo que el actual número uno del mundo parece destinado a llenar con su talento y el apoyo de su equipo técnico, que cuenta con la presencia clave del fisioterapeuta argentino Alejandro Resnicoff.