La promesa era un viaje a Las Vegas. Detrás de esa fachada, según descubrieron los investigadores, funcionaba una organización que utilizaba casinos, cuentas bancarias en el exterior y presuntos testaferros para mover dinero y reinsertarlo en Argentina mediante maniobras financieras e inversiones.
La causa terminó con 30 allanamientos simultáneos en la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Santa Fe, donde la Policía Federal secuestró más de medio millón de dólares, millones de pesos, documentación vinculada a casinos y una enorme cantidad de dispositivos electrónicos y bienes de valor.
La investigación comenzó en enero de este año y quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°2, encabezado por Pablo Yadarola, con intervención de la Secretaría N°3 de Lucía Kenny. Las tareas investigativas fueron delegadas al Departamento Inteligencia contra el Crimen Organizado de la Policía Federal Argentina.

Según determinaron los investigadores, la estructura operaba desde Argentina pero tenía ramificaciones directas en Las Vegas, en el estado de Nevada. El mecanismo comenzaba con la captación de personas que contaban con visa vigente para viajar a Estados Unidos.
De acuerdo con la pesquisa, los reclutadores ofrecían supuestos viajes recreativos y actividades ligadas al juego para convencer a las víctimas de abrir cuentas bancarias en el exterior. Luego, esas cuentas eran utilizadas para acceder a créditos de casino, mover fondos hacia paraísos fiscales y esquivar controles financieros internacionales.
La causa también permitió reconstruir una estructura jerárquica que, según el expediente, estaba liderada por un hombre y su padre. Debajo de ellos actuaban reclutadores y colaboradores que cobraban hasta 7.000 dólares por cada persona incorporada al circuito.
Los investigadores sostienen que parte del dinero obtenido era luego reinsertado en el circuito económico argentino mediante maniobras de lavado vinculadas a inversiones inmobiliarias, gastronómicas y financieras.

Con el avance de la causa, el juzgado ordenó una serie de procedimientos en distintos puntos del país. Los allanamientos se realizaron en domicilios de barrios porteños, localidades bonaerenses como Martínez, Olivos, Lomas de Zamora, Ituzaingó, Lezama y Quilmes, además de Rosario y Mar del Plata.
Durante los operativos fueron identificadas 23 personas señaladas como integrantes de la organización y otras 48 quedaron vinculadas a la investigación.
Además del secuestro de 518.735 dólares, 47 millones de pesos y otras monedas extranjeras, la Policía Federal encontró 113 tarjetas bancarias, solicitudes de crédito de casino, pasaportes, tarjetas de hoteles y casinos, chequeras, llaves de cajas de seguridad y anotaciones consideradas de interés para la causa.
Los agentes también incautaron vehículos, computadoras, celulares, tablets, joyas y una pistola calibre .40 sin documentación junto con 65 municiones.
Los imputados quedaron acusados por asociación ilícita, lavado de activos y violación al régimen previsto en el Código Aduanero.