Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en abril $1.469.768 para no caer bajo la línea de pobreza, según informó este jueves el INDEC.
El dato surge de la evolución de la Canasta Básica Total (CBT), que aumentó 2,5% mensual, apenas por debajo de la inflación general del período (2,6%).
Aunque la suba de abril fue moderada, el problema aparece cuando se mira el acumulado: en los últimos doce meses, la canasta básica aumentó 32,4%, consolidando una presión constante sobre el bolsillo.
El dato vuelve a poner el foco sobre una pregunta incómoda para muchas familias: cuánto hay que ganar hoy para no ser considerado pobre en la Argentina.

La señal de alerta aparece al comparar la línea de pobreza con los ingresos laborales.
De acuerdo con los últimos datos disponibles del SIPA, la mediana de remuneraciones brutas de asalariados registrados del sector privado fue de $1.514.460 en febrero.
La cuenta es simple: el salario formal “típico” quedó apenas $44.692 por encima de la canasta básica de abril.
En otras palabras, un trabajador privado registrado promedio apenas logra cubrir 1,03 canastas básicas totales para una familia tipo.
El dato toma aún más relevancia si se considera que el SIPA releva el segmento más formalizado y estable del mercado laboral. Por fuera quedan monotributistas, trabajadores informales, cuentapropistas y buena parte del empleo público.
El INDEC detalló cuánto dinero necesitó cada tipo de hogar en abril para superar la línea de pobreza:
La Canasta Básica Total no solo contempla alimentos. También incluye gastos considerados esenciales como transporte, vestimenta, salud, educación y servicios.
Por otro lado, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) —que marca la línea de indigencia— registró una suba de 1,1% en abril.
Así, una familia de cuatro personas necesitó al menos $665.053 solo para cubrir los alimentos indispensables para subsistir.
Los ingresos mínimos para no caer en la indigencia fueron: