Desde el aire, drones y helicópteros seguían los movimientos en distintos puntos de la Ciudad. En tierra, grupos de infantería, brigadas antidrogas, perros K9 y agentes motorizados avanzaban al mismo tiempo sobre villas y barrios populares porteños. La escena formó parte de “Tormenta Negra”, un megaoperativo de seguridad que el Gobierno porteño definió como el más grande realizado hasta ahora en estos territorios.
El despliegue comenzó este jueves a las 19 y movilizó a más de 1.500 efectivos y agentes de distintas áreas estatales en forma simultánea sobre 15 villas y asentamientos de la Ciudad de Buenos Aires, entre ellos la Villa 31, la 1-11-14, Zavaleta, Ciudad Oculta, Fraga, Rodrigo Bueno y los barrios INTA, Mugica y Carrillo.
El operativo dejó un saldo de 27 detenidos, cinco búnkers de droga cerrados, decenas de motos y autos secuestrados y más de 25 comercios clausurados, muchos de ellos vinculados a la venta de celulares presuntamente robados o salitas médicas ilegales.

Según informaron oficialmente, los procedimientos incluyeron controles de tránsito y de personas, inspecciones comerciales, remoción de vehículos abandonados y allanamientos por infracción a la Ley de Drogas.
En la Villa 31 fueron detenidas seis personas y se secuestraron envoltorios con cocaína, marihuana y pasta base, además de celulares y armas. También se clausuraron locales de telefonía celular y se cerró un búnker narco.
En Zavaleta hubo otros cuatro detenidos por delitos vinculados a estupefacientes y se realizaron clausuras sobre comercios ubicados en distintos puntos del barrio. En Fraga y La Carbonilla, los agentes cerraron otro búnker y avanzaron sobre múltiples locales.
La operación también alcanzó la Villa 1-11-14, donde hubo detenidos con pasta base y armas de fuego, además de remoción de puestos ambulantes, toldos y vehículos abandonados.

En paralelo, agentes de Espacio Público y del programa PROCOM retiraron autos abandonados, chatarra y escombros, mientras personal de la Agencia Gubernamental de Control inspeccionó locales comerciales y centros médicos.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, supervisó parte del operativo desde el Centro de Monitoreo Urbano del Instituto Superior de Seguridad Pública y luego recorrió la Villa 31 junto al jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny.
“Nunca antes hubo un operativo como este, coordinado como nunca antes. Tiene un solo objetivo: proteger el estilo de vida de la Ciudad de Buenos Aires, donde no vamos a tolerar que vengan a instalar la inseguridad, el narcotráfico ni el narcomenudeo”, sostuvo Macri durante el despliegue.
Además, el mandatario afirmó: “El que venga de afuera a molestar a los porteños que sepa que lo vamos a meter en cana. Y si es extranjero que tenga la certeza de que lo mandamos de vuelta a su país”.
La operación se enmarca dentro de una estrategia más amplia de ordenamiento urbano y control territorial impulsada por el Gobierno porteño, que también incluyó durante los últimos meses desalojos de propiedades usurpadas, operativos contra manteros y controles de saturación en estaciones de subte.