El Laboratorio de Dexter, el icónico dibujo animado creado por Genndy Tartakovsky para Cartoon Network, ya tiene más de 30 años de historia. Emitido originalmente entre 1996 y 2003, con un total de 6 temporadas, el show se volvió un clásico gracias a su humor absurdo, personajes inolvidables y frases memorables como el famoso “omelette du fromage”. Sin embargo, pocos saben que esta serie tan estadounidense tiene una conexión profunda con Argentina desde sus mismos orígenes.
Todo comenzó con el piloto titulado “Changes”, que se emitió el 26 de febrero de 1995 dentro del bloque Cartoon Cartoons de Cartoon Network. Aunque pocos lo imaginan, la animación completa de este piloto se realizó en Argentina. Los storyboards, modelos de personajes y códigos de animación fueron enviados desde Estados Unidos para que el trabajo se llevara a cabo en Buenos Aires, convirtiendo a nuestro país en parte fundamental del nacimiento de Dexter.

Los responsables de animar este piloto fueron los empleados de Jaime Diaz Studios, una productora fundada por el reconocido animador chaqueño Jaime Díaz. Nacido el 6 de enero de 1937 en Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco, Díaz se mudó a Estados Unidos en 1963 donde perfeccionó su arte y trabajó con grandes como Hanna-Barbera. En 1983 regresó a Argentina, se instaló en Buenos Aires y creó su propio estudio, que rápidamente se convirtió en uno de los más importantes de la animación local.
En Jaime Diaz Studios trabajaron talentosos animadores argentinos, entre ellos Rodolfo Mutuverría, el creador del querido Dibu. De esta forma, existe una conexión directa entre El Laboratorio de Dexter y Dibu: ambos comparten ADN creativo del mismo estudio que marcó una época dorada de la animación en Argentina. El estudio también animó clásicos de la infancia como La Pantera Rosa, Los Supersónicos y muchas otras producciones internacionales.

Jaime Díaz Studios representó durante más de una década el talento y la capacidad técnica argentina en la industria global de la animación. Sin embargo, en 1995, el mismo año del piloto de Dexter, Jaime Díaz decidió regresar a Estados Unidos impulsado por un complicado contexto económico en Argentina que dificultaba la competitividad del estudio. Tiempo después, su productora cerró definitivamente.