Las fuertes declaraciones de Javier Milei contra la periodista Débora Plager por haber defendido el aborto legal volvieron a abrir un debate político que ahora también impacta dentro del propio oficialismo.
Durante una entrevista en el streaming Carajo, Milei aseguró que quienes impulsaron la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo son “cómplices de asesinatos” y sostuvo que en Argentina “hubo un genocidio” a partir de la sanción de la Ley 27.610.
Las afirmaciones del Presidente generaron repercusiones no solo por el tono utilizado contra Plager, sino también porque dentro del propio Gobierno nacional y del universo político aliado existen funcionarios y dirigentes que votaron a favor del aborto legal en 2018 o en 2020.
En la entrevista, Milei vinculó la legalización del aborto con la caída de la natalidad y con la crisis previsional argentina.
“Con el aborto la sociedad argentina hizo un desastre. Acá hubo un genocidio”, afirmó el mandatario. Además sostuvo que quienes apoyaron la ley son “asesinos” y “cómplices de asesinatos”.
Las declaraciones estuvieron dirigidas especialmente contra Plager. El Presidente también argumentó que la caída de la tasa de natalidad deteriora la relación entre aportantes y jubilados, lo que —según su visión— agrava los problemas estructurales del sistema previsional argentino.
Uno de los casos más resonantes es el de Daniel Scioli, actual secretario de Turismo y Ambiente de la Nación.
Scioli votó a favor de la legalización del aborto en 2018, cuando se desempeñaba como diputado nacional del Frente para la Victoria. Pese a ese antecedente, hoy ocupa un lugar central dentro del gabinete libertario.
Otro dirigente vinculado al oficialismo que apoyó el aborto legal fue Fernando Iglesias. El diputado respaldó la iniciativa tanto en el debate de 2018 como en el de 2020, convirtiéndose en uno de los legisladores que sostuvo públicamente la postura a favor de la legalización durante ambos tratamientos parlamentarios.
Actualmente, Fernando Iglesias ocupa el cargo de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Argentina ante la Unión Europea, el Reino de Bélgica y el Gran Ducado de Luxemburgo.
La situación genera especial contraste con las declaraciones presidenciales, ya que Milei afirmó que quienes impulsaron el aborto legal son “cómplices” y “asesinos”.
Lucila Crexell también votó a favor de la legalización del aborto en diciembre de 2020. Actualmente la neuquina es Embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria de la República Argentina en Canadá.
Por su parte, Alejandro Cacace dio el voto afirmativo al aborto legal en 2018 cuando era diputado de la UCR,
Actualmente es funcionario dentro del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado a cargo de Federico Sturzenegger.
El caso de Laura Rodríguez Machado también resulta significativo dentro del escenario político actual.
Rodríguez Machado votó a favor del aborto legal en 2018 y actualmente es diputada nacional alineada con La Libertad Avanza. Proviene del bullrichismo.
La Ley 27.610 fue aprobada el 30 de diciembre de 2020 durante el gobierno de Alberto Fernández, luego de un extenso debate político y social que dividió transversalmente a casi todas las fuerzas políticas.
El proyecto había sido debatido previamente en 2018, aunque en aquella oportunidad no logró ser aprobado por el Senado.
La discusión sobre el aborto generó históricamente diferencias internas tanto en el peronismo como en el PRO, la UCR y otros espacios políticos. El actual oficialismo no escapa a esa lógica: conviven dirigentes abiertamente antiabortistas con otros que acompañaron la legalización años atrás.
Las recientes declaraciones de Milei profundizaron esas contradicciones, ya que el Presidente no solo cuestionó la ley, sino que además definió como “cómplices de asesinatos” a quienes la apoyaron públicamente.
En ese contexto, la polémica definición también alcanzaría a funcionarios que hoy forman del esquema de poder libertario.