El ministro de Economía, Luis Caputo, firmó este viernes la Resolución 706/2026 que concreta la transferencia al sector privado de dos tramos fundamentales de la red vial nacional. La medida representa un paso decisivo en el proceso de privatización de la empresa estatal Corredores Viales S.A., habilitado por la Ley Bases. El nuevo esquema operativo elimina de forma total el financiamiento público y traslada el riesgo de mantenimiento, ampliación y explotación a consorcios privados por las próximas dos décadas.
La adjudicación comprende arterias de alta densidad vehicular que conectan la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el aeropuerto de Ezeiza, el sur provincial y el corredor cerealero del oeste. El Gobierno nacional busca con esta política alcanzar estándares de servicio internacionales mediante un sistema de control por resultados que supervisará Vialidad Nacional. Al mismo tiempo, Economía actualizó los pliegos para la Etapa III del plan, que involucra la concesión de otros 4.000 kilómetros en ocho regiones adicionales del país.
El ministro Luis Caputo adjudicó la concesión de la Autopista Riccheri, la autopista Ezeiza-Cañuelas y las rutas nacionales 3, 5, 205, 226 y la autopista Jorge Newbery a los consorcios liderados por Concret Nor S.A. y Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A., con tarifas base de peaje que oscilan entre los 997 y los 2.355 pesos.
La resolución oficial detalló la entrega de más de 1.800 kilómetros de trazas nacionales divididas en dos unidades operativas denominadas Etapa II-A. El primer segmento, identificado como Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur, concentra el mayor flujo de pasajeros y carga logística del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Este tramo incluye de forma específica las siguientes arterias:
El segundo segmento adjudicado es el Tramo Pampa, que abarca la extensión de la Ruta Nacional N° 5 desde la localidad de Luján hasta su empalme con la Ruta Nacional N° 35, en la provincia de La Pampa. Este corredor resulta vital para el transporte de la producción agrícola ganadera hacia los puertos. Según los pliegos aprobados, los nuevos operadores asumen la responsabilidad integral de la administración, reparación, conservación y prestación de servicios al usuario en toda la extensión de estas trazas.
El proceso licitatorio determinó que las ofertas presentadas por consorcios locales resultaron ser las más convenientes para el interés público. Para el Renglón N° 1, correspondiente al tramo que incluye la Riccheri y los accesos al sur, el consorcio ganador está integrado por las firmas Concret Nor S.A., Marcalba S.A., Pose S.A. y Coarco S.A.. Esta unión de empresas superó a otros cinco grupos oferentes, entre los que se encontraban consorcios liderados por Benito Roggio e Hijos y la constructora CPC.
En el caso del Renglón N° 2, que comprende la Ruta Nacional 5, la adjudicación recayó sobre la empresa Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A.. La Comisión Evaluadora destacó que esta compañía cumplió plenamente con los requisitos técnicos y financieros exigidos en el pliego de bases y condiciones. La resolución también notificó el orden de mérito a otras firmas como CN Sapag y Merco Vial, que quedaron en posiciones secundarias dentro de la compulsa por el corredor pampeano.
El nuevo modelo de concesión establece un periodo de explotación de 20 años, tiempo durante el cual las empresas deberán financiar la totalidad de las obras previstas con su propio capital. Luis Caputo enfatizó que el esquema funcionará bajo una inversión 100% privada, descartando cualquier tipo de aporte estatal o subsidio para cubrir el déficit operativo. Las compañías recuperarán lo invertido exclusivamente a través del cobro de tarifas de peaje.
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— totocaputo (@LuisCaputoAR) May 15, 2026
Hoy firmamos la resolución de adjudicación de los tramos que integran la Etapa II-A de la Red Federal de Concesiones.
El Tramo Pampa comprende la RN 5 hasta su empalme con la RN 35, mientras que el Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur incluye las autopistas…
Los montos básicos establecidos en la adjudicación de mayo de 2026, expresados sin IVA, son los siguientes:
Si bien la resolución oficial no especificó la unidad de medida exacta para la aplicación de estos valores, las empresas están facultadas para desarrollar actividades complementarias que generen ingresos adicionales. El objetivo de este esquema de largo plazo consiste en dar previsibilidad financiera a las concesionarias para que puedan ejecutar planes de modernización vial y mantenimiento de calzadas sin depender de las variaciones presupuestarias del Tesoro nacional.
En sintonía con las adjudicaciones de la Etapa II-A, el Ministerio de Economía impulsó este viernes la Resolución 703/2026 que actualiza los términos de la Etapa III. Esta fase final del plan involucra casi 4.000 kilómetros adicionales de rutas estratégicas que serán transferidas al sector privado bajo las mismas condiciones de inversión autónoma. La normativa aprobada este 15 de mayo introdujo circulares modificatorias para subsanar precisiones técnicas y operativas en ocho tramos viales.

Las zonas involucradas en la próxima licitación masiva incluyen:
La suma de ambas etapas eleva la superficie vial bajo gestión privada a niveles históricos para el país. El Gobierno nacional define este proceso como una herramienta fundamental para eliminar el déficit fiscal derivado del mantenimiento de caminos y para reactivar la obra pública mediante capitales privados. La inclusión de la circular del Banco Mundial en la difusión de estos pliegos ratifica la intención oficial de atraer inversores extranjeros para la administración de las rutas argentinas.
TM