River y Rosario Central paralizarán el fútbol local este sábado cuando se midan por un lugar en la gran final del Torneo Apertura. Este partido marcará el duodécimo mano a mano eliminatorio entre ambos clubes contando el profesionalismo y el amateurismo. La expectativa es total, ya que el cruce garantiza la posibilidad de pelear por una nueva corona.
El historial en este tipo de definiciones de "mata-mata" muestra una paridad absoluta, con una ventaja milimétrica para el “Millonario”, que logró imponerse en seis oportunidades contra cinco de los rosarinos.

El bando riverplatense festejo en la Copa Ibarguren 1937, el Nacional 1979, el Nacional 1981, la Liguilla 1987/88, la recordada final de la Copa Argentina 2016 y el Trofeo de Campeones 2023. Por su parte, la Academia rosarina se quedó con las series de la Copa Competencia 1916 y 1920, la Copa Argentina en sus ediciones 2014 y 2015, y la semifinal de la Copa de la Liga 2023.
En la memoria colectiva de los hinchas aún permanece imborrable la final de la Copa Argentina 2016, catalogada como uno de los partidos más emocionantes de las últimas décadas. En aquella ocasión, River se consagró campeón en un cambiante e infartante 4-3 en Córdoba gracias a un triplete soberbio de Lucas Alario y el gol agónico del uruguayo Iván Alonso.
Al equipo conducido en ese entonces por Eduardo Coudet ( hoy en River) , no le alcanzó con el doblete de Marco Ruben ni el tanto de Damián Musto ( hoy ayudante de campo en el "Millonario") en una noche que dejó una huella imborrable.
El antecedente más fresco entre ambos data de la final del Trofeo de Campeones 2023, disputada en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero. En aquella noche calurosa de diciembre, el equipo que dirigía Martín Demichelis se tomó revancha de la eliminación sufrida semanas antes por penales y derrotó con autoridad al Canalla de Miguel Ángel Russo por 2-0.
River dominó el trámite del juego de principio a fin, estrelló remates en los palos y chocó contra la figura de Jorge "Fatura" Broun antes de poder quebrar la resistencia rosarina.

La paridad de aquella última final se rompió a los 41 minutos del primer tiempo, cuando Facundo Colidio conectó un preciso centro enviado por Pablo Solari para desatar el festejo millonario. En el complemento, la expulsión del colombiano Jaminton Campaz complicó las aspiraciones de Central y le facilitó el panorama a un River que lo liquidó a los 30 minutos a través de los pies de Ignacio Fernández.
Con aquel 2-0 sellado por sus delanteros y mediocampistas, la Banda alzó la copa en Santiago del Estero y configuró el último antecedente de una saga que este sábado sumará una nueva e imperdible batalla.