16/05/2026 - Edición Nº1194

Política

Crisis de Cambiemos

Macri, FMI y dólar: por qué hizo una conferencia de prensa el 16 de mayo de 2018

16/05/2026 | Durante las semanas previas a la conferencia, el Gobierno había enfrentado una fuerte presión cambiaria que derivó en una brusca devaluación del peso.



El 16 de mayo de 2018 quedó marcado como uno de los días más delicados del gobierno de Mauricio Macri. En medio de una fuerte corrida cambiaria, con el dólar en alza, tasas de interés récord y el inicio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, el entonces presidente brindó una extensa conferencia de prensa en la Quinta de Olivos para intentar llevar calma a los mercados y a la sociedad.

Exactamente ocho años después, aquella aparición pública es recordada como uno de los momentos políticos y económicos más complejos de la gestión de Cambiemos. El mensaje presidencial buscó transmitir control de la situación, aunque dejó frases que con el tiempo adquirieron un fuerte peso simbólico sobre el rumbo económico del macrismo.

El contexto: dólar en alza y acuerdo con el FMI

Durante las semanas previas a la conferencia, el Gobierno había enfrentado una fuerte presión cambiaria que derivó en una brusca devaluación del peso. El Banco Central intervino vendiendo reservas y elevando las tasas de interés, mientras el Ejecutivo avanzaba en negociaciones con el FMI para obtener asistencia financiera.

En ese escenario, Macri intentó minimizar la gravedad de la situación y aseguró que la “turbulencia cambiaria” estaba “superada”. Sin embargo, reconoció que el país debía acelerar el ajuste fiscal para recuperar la confianza de los mercados internacionales.

En estas semanas el mundo decidió que la velocidad a la que nos habíamos comprometido a reducir el déficit fiscal no es suficiente. Por eso tenemos que acelerar”, sostuvo el mandatario durante la conferencia.

Aquella frase fue interpretada como una admisión explícita de la dependencia del financiamiento externo y de las exigencias del mercado sobre la política económica argentina.

La defensa del ajuste y del equipo económico

Acompañado por funcionarios clave como Marcos Peña, Rogelio Frigerio, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, Macri descartó cambios en el Gabinete y respaldó públicamente al equipo económico encabezado por Nicolás Dujovne y Luis Caputo.

“Es muy bueno y lo demostró esta semana”, afirmó sobre sus funcionarios, pese a las críticas que comenzaban a multiplicarse tanto dentro como fuera del oficialismo.

El Presidente insistió en que el principal problema estructural de la Argentina era el déficit fiscal y defendió la necesidad de profundizar el ajuste del gasto público. “No se puede gastar toda la vida más de lo que se tiene”, afirmó.

La autocrítica de Macri: “Siempre he sido muy optimista”

Uno de los momentos más recordados de aquella conferencia llegó cuando Macri fue consultado sobre su propia responsabilidad política en la crisis.

“La autocrítica que me hago es que por mi personalidad siempre he sido muy optimista. Me puse metas ambiciosas”, respondió.

También reconoció dificultades internas en el manejo económico y habló de “problemas de coordinación” entre el Gabinete económico y el Banco Central conducido entonces por Federico Sturzenegger.

Al mismo tiempo, defendió la gradualidad aplicada desde el inicio de su mandato y aseguró que la sociedad argentina “no estaba preparada” para un ajuste más profundo desde diciembre de 2015.

El regreso al FMI y las explicaciones oficiales

Otro de los ejes centrales de la conferencia fue la negociación con el FMI, una decisión que generaba fuerte resistencia política y social por el recuerdo de anteriores programas del organismo en la Argentina.

Macri intentó despegar el acuerdo de la idea de imposiciones externas y aseguró que el Fondo no definiría qué partidas debía recortar el Gobierno.

“El FMI es una herramienta adicional que nos da más estabilidad”, sostuvo. Y agregó: “Nos van a decir en qué números tiene que ser la reducción del déficit, pero cómo lo reducimos es un tema nuestro”.

En una de las frases más resonantes de aquella jornada, el entonces presidente vinculó el acuerdo con el organismo con la transparencia institucional de su gestión: “Podemos ir al FMI porque no tenemos nada que ocultar. Acá no hay gente que se lleva bolsos a conventos”.

Tarifas, inflación y veto opositor

La conferencia también estuvo atravesada por la discusión sobre los aumentos de tarifas de servicios públicos, uno de los temas más sensibles de aquel momento.

Mientras el Congreso debatía proyectos opositores para retrotraer los incrementos, Macri anticipó su rechazo a cualquier iniciativa que afectara el esquema fiscal del Gobierno.

“No se puede avanzar en una propuesta que destruya el presupuesto que se votó”, planteó. Y defendió los incrementos tarifarios con otra frase que generó polémica: “Es mentira que las tarifas sean carísimas”.

En paralelo, reconoció que la meta oficial de inflación del 15% ya había quedado desactualizada, aunque evitó precisar cuál sería el nuevo objetivo.

La interna oficialista y la ampliación de la “mesa chica”

Ese mismo día también se produjo un movimiento político relevante dentro de Cambiemos: la ampliación de la denominada “mesa chica” del oficialismo.

A una reunión en Olivos se sumaron figuras como Emilio Monzó, Ernesto Sanz y nuevamente Frigerio, en medio de cuestionamientos al círculo reducido de funcionarios que rodeaban a Macri y especialmente al poder acumulado por Peña.

En ese encuentro surgieron además diferencias respecto del alcance del ajuste fiscal. Algunos sectores del radicalismo reclamaban sostener la obra pública y advertían sobre los sectores económicos que se habían beneficiado con la devaluación.

Con el paso del tiempo, aquella conferencia de prensa pasó a ser uno de los episodios más representativos de la crisis económica de 2018, que meses más tarde derivaría en la profundización de la recesión, nuevas corridas cambiarias y la firma del acuerdo stand-by con el FMI por USD 57.000 millones.

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