El senador nacional Francisco Paoltroni confirmó que avanzará con un pedido formal de intervención federal sobre la provincia de Formosa, iniciativa que generó una inmediata controversia política con posicionamientos a favor y en contra.
El legislador oficialista argumenta que en la provincia “no se respeta la forma republicana de gobierno” y sostiene que existen condiciones institucionales que justificarían una intervención federal.
Que Mayans nos quiera hablar de justicia independiente es un chiste. En Formosa la justicia no existe, es una oficina más que responde al gobernador ilegítimo Insfrán. pic.twitter.com/50OAxzMLuS
— Francisco Paoltroni (@PaoltroniF) May 15, 2026
La presentación del proyecto está prevista para el próximo martes a las 17 en el Salón Azul del Senado de la Nación, en un acto que contará con la participación del constitucionalista Daniel Sabsay.
Paoltroni afirmó además que “los formoseños van a dar testimonio de cómo es vivir bajo el régimen de Insfrán” y sostuvo que “las condiciones están dadas” para avanzar con la intervención.
La iniciativa fue rechazada por el gobernador Gildo Insfrán, quien cuestionó este tipo de planteos al considerar que responden a sectores que “no logran obtener un lugar por el voto popular”. En un acto público, el mandatario provincial también ironizó sobre el senador al afirmar: “A vos no te va tan mal, gordito”, en referencia a expresiones del expresidente Raúl Alfonsín.
En la misma línea, el diputado provincial y jefe del bloque justicialista, Agustín Samaniego, sostuvo que la propuesta implica “uno de los mecanismos más peligrosos para cualquier democracia federal”, al plantear el eventual desplazamiento de autoridades electas.
El legislador remarcó que en Formosa “la voluntad popular se expresa en las urnas” y advirtió que el Congreso “no debe convertirse en un tribunal de conveniencias políticas”. También señaló que una intervención sin quiebre institucional implicaría “cruzar una línea que el federalismo no puede permitir”.
Quienes respaldan la iniciativa sostienen que en la provincia existen cuestionamientos recurrentes vinculados a la concentración del poder político, la permanencia prolongada del mismo liderazgo en el Ejecutivo y tensiones con sectores opositores, además de denuncias públicas sobre el funcionamiento de algunos organismos estatales y la calidad de los controles institucionales.

Desde ese punto de vista, la intervención federal se plantea como un mecanismo extremo previsto por la Constitución Nacional para casos de alteración del orden republicano, aunque su aplicación requiere la verificación de una situación de gravedad institucional por parte del Congreso y el Poder Ejecutivo nacional.