Con más de un año por delante para el cierre formal de alianzas, La Libertad Avanza ya empezó a diseñar el mapa político con el que buscará sostener el proyecto reeleccionista de Javier Milei en 2027 y ampliar su peso parlamentario en el Congreso.
Aunque en el oficialismo aseguran que las definiciones finales llegarán después del Mundial 2026, dentro del armado que conduce Karina Milei ya existen lineamientos preliminares sobre dónde competir con candidatos propios y en qué provincias intentar acuerdos con gobernadores aliados.

La prioridad del karinismo es clara: disputar las provincias gobernadas por el peronismo. Por eso, la decisión política es presentar candidatos libertarios en Buenos Aires, La Rioja, La Pampa, Tierra del Fuego y Formosa, distritos donde el oficialismo pretende capitalizar el desgaste de los oficialismos locales.
En paralelo, la Casa Rosada también trabaja en sostener acuerdos electorales con mandatarios provinciales de buena relación con el Gobierno. En esa lista aparecen Alfredo Cornejo en Mendoza, Leandro Zdero en Chaco y Rogelio Frigerio en Entre Ríos, los primeros dirigentes que serían convocados por la mesa electoral libertaria.

Dentro del esquema que coordina Karina Milei, junto a Eduardo “Lule” Menem y el ministro del Interior, Diego Santilli, también figuran provincias consideradas “permeables” a futuros entendimientos, aunque todavía sin definiciones concretas.
En ese grupo aparecen San Luis, San Juan, Catamarca y Tucumán, donde el oficialismo evalúa distintos escenarios políticos y la situación interna de cada gobernador. El caso tucumano genera especial atención por la tensión entre Osvaldo Jaldo y el sector que responde a Juan Manzur.
Por decisión directa de la secretaria general de la Presidencia, el oficialismo buscará fortalecer el sello libertario en provincias grandes como Córdoba y Santa Fe, donde consideran que existe margen para crecer electoralmente.
En Córdoba, el nombre que aparece mejor posicionado es el del jefe de bloque libertario en Diputados, Gabriel Bornoroni, mientras que en Santa Fe todavía evitan cerrar puertas a eventuales acuerdos políticos.
El panorama también permanece abierto en provincias como Chubut, Salta, Jujuy, Neuquén, Río Negro y Santa Cruz, donde el oficialismo mantiene conversaciones informales mientras intenta sostener el respaldo legislativo para avanzar con la agenda parlamentaria.
Desde el entorno de Santiago Caputo sostienen que los acuerdos electorales no solo son necesarios para garantizar la reelección de Milei, sino también para construir un Congreso más alineado con la Casa Rosada y evitar futuras tensiones de gobernabilidad.