En una jornada cargada de incertidumbre y dramatismo, el español Álex Márquez protagonizó un accidente que obligó a la detención inmediata del Gran Premio de Cataluña de MotoGP 2026.
La imagen de su Ducati desintegrándose en la pista de Montmeló mientras el piloto rodaba sin control por la grava despertó los peores temores entre los miles de asistentes presentes.
La competencia transcurría con normalidad hasta la vuelta 12, cuando el destino de la carrera cambió de forma abrupta. Lo que parecía una lucha vibrante por el liderazgo se transformó en una situación de emergencia que requirió la intervención de múltiples ambulancias y el despliegue de dos banderas rojas.
El incidente nació en plena aceleración de la curva diez. Pedro Acosta, quien lideraba la prueba con autoridad, sufrió una pérdida de potencia repentina en su KTM. El equipo austríaco confirmó minutos después que un problema en la electrónica y en el dispositivo de altura de la RC16 detuvo la aceleración del murciano de forma inesperada.
¡UN MINUTO DE TERROR EN MOTOGP! Se rompió la KTM de Pedro Acosta, y eso generó que Álex Márquez sufrió una caída muy fuerte. 😰❌
— ESPN MotoGP (@MotoGP_ESPN) May 17, 2026
A su vez, Fabio Di Giannantonio se fue al suelo. 😔
Álex está consciente. 🙏
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Al quedarse casi estático en una zona de alta velocidad, Acosta levantó la mano para advertir el peligro, pero el margen de maniobra resultó inexistente para sus perseguidores. Álex Márquez, que rodaba pegado a la estela de la KTM buscando el sobrepaso, no logró esquivar la unidad de Acosta. Intentó un movimiento hacia la derecha, pero el roce resultó inevitable.
El impacto por detrás desestabilizó por completo la Ducati del equipo Gresini, catapultando al piloto de Cervera hacia la banquina externa a una velocidad aterradora.
Tras el toque, la moto de Márquez entró en la grava y comenzó a dar vueltas de campana de manera salvaje. La violencia del choque fue tal que la Desmosedici GP26 se despedazó en el aire, perdiendo el tren delantero y desparramando piezas por toda la trayectoria de la pista. El golpe resultó tan seco que le arrancó el visor del casco al piloto español, una señal inequívoca de la magnitud del impacto contra el muro y el suelo.
La realización televisiva evitó mostrar las repeticiones durante varios minutos, siguiendo los protocolos de seguridad mientras los médicos asistían al bicampeón del mundo sobre el asfalto. El silencio en las gradas de Montmeló solo terminó cuando Márquez, ya estabilizado por el personal de emergencia, levantó levemente una mano para transmitir tranquilidad antes de subir a la ambulancia.

La primera evaluación en el centro médico del circuito confirmó que Álex Márquez permaneció consciente en todo momento. Su madre, Roser Alentà, se dirigió rápidamente a la clínica del trazado acompañada por mecánicos del equipo para conocer el estado de su hijo.
Posteriormente, los doctores ordenaron el traslado del piloto al Hospital General de Sant Cugat y a una clínica en Barcelona para realizar estudios de alta complejidad. El parte médico preliminar confirmó que Márquez se encuentra fuera de peligro, aunque presenta traumatismos importantes en la cara y en la zona de la clavícula.
Cabe recordar que su hermano, Marc Márquez, no participó de esta cita por encontrarse en proceso de recuperación de una doble cirugía previa.
Milagro en pista: los fragmentos que casi golpean a Di Giannantonio
El accidente de Márquez generó un efecto dominó que casi termina en tragedia para otros competidores. Los pedazos de la Ducati volaron por el aire y golpearon a los corredores que venían detrás. Fabio Di Giannantonio recibió el impacto directo de una de las cubiertas de la moto accidentada. El neumático golpeó el manillar de su unidad, afectándole la mano izquierda y provocándole una pequeña quemadura en el brazo.
El italiano se fue al suelo, pero se salvó de milagro. Expertos en seguridad señalaron que si ese neumático impactaba contra su cabeza, las consecuencias habrían sido fatales. A pesar del dolor, el piloto del equipo de Valentino Rossi regresó a los boxes por sus propios medios y se subió a su segunda moto para el relanzamiento de la carrera.

Con la parrilla aún conmocionada, la dirección de carrera ordenó el reinicio con partida detenida. Sin embargo, la acción duró apenas una recta. Al llegar a la primera curva, se produjo un nuevo choque múltiple que involucró a Johann Zarco, Pecco Bagnaia y Maverick Viñales.
Zarco, quien ya traía un golpe en su tobillo derecho producto de los restos de la moto de Márquez en el primer incidente, se enganchó con la rueda trasera de la Ducati de Bagnaia. El francés dio vueltas de campana violentas junto a su moto, quedando su pierna atrapada en la estructura del vehículo por unos instantes. Nuevamente, la bandera roja detuvo la prueba y la ambulancia ingresó a la pista para retirar al piloto del equipo LCR Honda.
Lucio Cecchinello, director de la escuadra de Zarco, informó que el galo se encuentra consciente y sin traumas en la parte superior del cuerpo. No obstante, lo trasladaron al Hospital Universitario General de Catalunya para evaluar la gravedad de las lesiones en su pierna izquierda.