El aumento del precio de los cortes vacunos generó un escenario impensado en la mesa de los argentinos. Hace algo más de una década, la carne vacuna encabezaba las preferencias y los ránkings, pero el panorama cambió y el pollo ganó espacios.
Según el Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo (CINCAP), la carne aviar se posicionó en la cima del podio de consumo de proteínas animales en Argentina, con un consumo de 49,4 kilos por habitante al año durante el 2025, de acuerdo a datos de Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA).
“Más allá de su accesibilidad económica, este alimento se distingue por ser un pilar de la tradición culinaria local, con la milanesa de pollo como su máximo exponente”, señalaron.
El consumo de carne de pollo ofrece -de acuerdo al trabajo de CINCAP- beneficios nutricionales para una alimentación equilibrada:
“Debido a que posee una menor cantidad de tejido conectivo en comparación con las carnes rojas, el pollo resulta más fácil de masticar y digerir”, señaron. Y agregaron: “Esta característica lo hace ideal para todas las edades, desde el inicio de la alimentación complementaria a los 6 meses de vida y hasta la edad adulta avanzada”.
El informe destacó su versatilidad en la cocina, al ser una carne que se adapta sin problemas a preparaciones frías, calientes, simples o gourmet. Además, la industria ofrece soluciones que simplifican la vida cotidiana, como cortes porcionados (pechugas, muslos, alas) y productos congelados individualmente, que permiten separar y utilizar solo lo necesario, sin descongelar el resto del envase.
Según un estudio elaborado por el Instituto Latinoamericano del Huevo (ILH), Argentina se consolidó como el primer consumidor mundial de huevos. Según el trabajo, coordinado por la Asociación Latinoamericana de Avicultura (ALA) y la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA), en 2025 se consumieron 398 unidades por habitante.
Javier Prida, presidente de CAPIA, reconoció que “Argentina ha alcanzado un hito histórico al posicionarse como el primer consumidor mundial de huevos”.
El informe del ILH destacó que, a pesar de los desafíos macroeconómicos y las asimetrías impositivas (como el IVA del 21% que afecta al sector frente a otras proteínas), la industria argentina ha logrado mantener precios competitivos y un abastecimiento constante, consolidándose como un motor vital de la seguridad alimentaria nacional.
“Con una producción anual que ya alcanza los 19.000 millones de unidades, el sector avícola nacional no solo abastece el mercado interno, sino que continúa explorando mercados externos, reafirmando el potencial exportador de la industria nacional”, concluyeron desde CAPIA.