La discusión por el futuro de los servicios de recolección de residuos en municipios bonaerenses dejó de ser un debate técnico y se convirtió en una fuerte disputa sindical de alcance nacional.
En las últimas horas, la conducción de la Confederación de Trabajadores Municipales de la República Argentina y la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses difundieron una contundente declaración institucional para respaldar a su secretario general, Hernán Doval, luego de las explosivas declaraciones públicas del dirigente camionero Pablo Moyano.
Más de 300 sindicatos municipales respaldaron a @HerDoval tras las críticas de @pablomoyano_ok https://t.co/VkQpjDU7GK
— Agencia El Vigía (@AgenciaElVigia) May 15, 2026
La reacción sindical se produjo luego de que Moyano cuestionara duramente la propuesta impulsada por Doval de avanzar en procesos de re-municipalización de servicios actualmente concesionados a empresas privadas.
La controversia abrió una grieta inesperada dentro del universo gremial y encendió alarmas por el impacto político y económico que podría tener en distintos municipios.
La tensión se disparó después de que Pablo Moyano difundiera un video con fuertes críticas hacia Doval. Allí acusó al dirigente municipal de impulsar medidas que, según sostuvo, podrían derivar en una precarización laboral para trabajadores vinculados al sistema de recolección urbana.
"¿Qué diferencia hay entre Caputo, Sturzenegger, Adorni, Jorge Macri y este señor Doval?", lanzó el referente camionero, en una frase que rápidamente tuvo repercusión política y sindical.
También cuestionó que el dirigente municipal actuara como una especie de vocero de los intendentes y sugirió que la propuesta escondía un intento por modificar estructuras laborales existentes. Las declaraciones no tardaron en generar una respuesta masiva desde el sindicalismo municipal.
En la declaración difundida por CTMRA y FESIMUBO, los gremios rechazaron de plano las acusaciones y reivindicaron la trayectoria sindical de Doval.
El texto sostiene que el dirigente “siempre fue coherente en la defensa de los derechos de las trabajadoras y trabajadores municipales” y negó cualquier intento de impulsar esquemas de precarización.
Además, las organizaciones defendieron el rol del Estado municipal y se pronunciaron abiertamente contra las privatizaciones. "Defendemos al Estado. Nunca defenderemos el negocio ni el lucro privado", remarcaron.
El documento también reivindicó posiciones históricas de la Internacional de Servicios Públicos sobre la recuperación estatal de servicios esenciales.
Más allá del cruce entre dirigentes, el conflicto tiene un contexto económico complejo. Numerosos municipios bonaerenses atraviesan problemas financieros derivados de la caída en la recaudación y el aumento de costos operativos.
En ese escenario, los contratos vinculados a la recolección de residuos aparecen como uno de los gastos más elevados dentro de las administraciones locales.
Doval había planteado recientemente que algunos municipios podrían asumir directamente la prestación del servicio con costos significativamente menores.
Ese planteo fue interpretado por sectores del gremio camionero como una amenaza al sistema actual de concesiones privadas.
La declaración institucional también buscó bajar el tono de la confrontación y rechazó cualquier escalada entre organizaciones gremiales. Los sindicatos remarcaron que las diferencias no deben transformarse en enfrentamientos entre trabajadores y advirtieron que la prioridad debería ser enfrentar las consecuencias del ajuste económico.
El respaldo a Doval llegó acompañado por firmas de referentes sindicales de distintas provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Neuquén y Chaco, entre otras.
Con la tensión en aumento y los municipios buscando reducir costos, la pelea recién comienza y promete seguir sumando capítulos.
ND