El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°5 de la Ciudad de Buenos Aires comenzará este lunes el juicio oral por el triple lesbicidio de Barracas, el ataque ocurrido en mayo del año pasado en una pensión del barrio porteño y que terminó con tres mujeres muertas y una sobreviviente con graves quemaduras.
En el banquillo estará Justo Fernando Barrientos, acusado de haber arrojado una bomba molotov dentro de la habitación que compartían Pamela Cobbas, Andrea Amarante, Roxana Figueroa y Sofía Castro Riglos, en un edificio ubicado sobre la calle Olavarría al 1600.
Las audiencias comenzarán a las 9:30 y se espera la declaración de unos 20 testigos entre vecinos, policías y peritos que participaron de la investigación. Sofía Castro Riglos, la única sobreviviente del ataque, no asistirá por recomendación médica.
“Su deseo más profundo sería asistir y declarar, poder romper todo. De algún modo lo intenta pero le hace mal a nivel traumático”, señalaron allegados a la causa. Las próximas jornadas fueron fijadas para el 22 de mayo y luego continuarán cada diez días hábiles.

Barrientos permanece detenido en el penal de Ezeiza y llega a juicio acusado de “triple homicidio agravado por haber sido cometido por odio de género y por la orientación sexual de las damnificadas, con alevosía y ensañamiento, y por un medio idóneo para crear un peligro común”, en concurso con el intento de homicidio de Sofía Castro Riglos bajo los mismos agravantes.
La querella había reclamado que el caso fuera juzgado como “cuádruple homicidio doblemente agravado”, al considerar que existió violencia de género y odio hacia la orientación sexual de las víctimas.
Por su parte, el Ministerio Público Fiscal sostuvo que existen pruebas suficientes para afirmar que el ataque estuvo motivado por prejuicios hacia las víctimas. “Hay elementos de prueba suficientes que demuestran que para el acusado fue determinante la orientación sexual de las víctimas para perpetrar el ataque”, remarcaron fuentes judiciales.
Pamela Cobbas murió el 7 de mayo de 2024 en el Instituto del Quemado, un día después del incendio. Roxana Figueroa falleció dos días más tarde en el mismo centro de salud, mientras que Andrea Amarante murió tras cinco días de agonía en el Hospital Penna. Sofía Castro Riglos sobrevivió luego de permanecer internada durante un mes con severas quemaduras.