Patricia Bullrich y Karina Milei decidieron bajar momentáneamente la tensión interna y avanzar en un entendimiento político para blindar la reforma electoral que impulsa la Casa Rosada, una de las prioridades legislativas del oficialismo.
El principal objetivo de La Libertad Avanza en el Congreso es modificar el sistema electoral y avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), uno de los proyectos que más empuja la secretaria general de la Presidencia.
La tregua entre ambas dirigentes llega después de semanas de diferencias internas, discusiones por el manejo político del Senado y cruces vinculados a la situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, un tema que profundizó el desgaste dentro del oficialismo.
El entendimiento incluyó concesiones de ambos sectores. Bullrich consiguió que el Gobierno habilitara negociaciones con bloques aliados para reunir los votos necesarios en el Congreso y garantizar el avance de la reforma.
Por su parte, Karina Milei logró sostener una de sus principales exigencias políticas: que el proyecto de ficha limpia no sea tratado por separado del paquete de reformas electorales impulsado por el oficialismo.

En paralelo, el karinismo reforzó el control sobre la mesa parlamentaria y monitorea de cerca cada conversación que encabeza Bullrich con gobernadores, senadores y diputados dialoguistas.
Durante la última discusión en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, Bullrich defendió una postura gradualista respecto al sistema electoral y cuestionó la obligatoriedad de votar en primarias sin competencia real.
🚨 HABLÓ LA SENADORA PATRICIA BULLRICH SOBRE EL DEBATE DE LA REFORMA POLÍTICA Y LAS PASO
— Agarra la Pala (@agarra_pala) May 13, 2026
“NOSOTROS QUEREMOS ELIMINAR LAS PASO, QUEREMOS SISTEMAS MÁS MODERNOS” @PatoBullrich @JMilei pic.twitter.com/tAAHkI1aLT
La ministra también planteó tomar como referencia el modelo de Estados Unidos, donde cada partido fija sus propias reglas internas y los votantes deben inscribirse previamente para participar de las internas partidarias.
Pese a la tregua sellada para avanzar con la agenda legislativa, dentro del oficialismo reconocen que la desconfianza entre ambos sectores sigue latente y que la convivencia interna continúa atravesada por disputas de poder y diferencias estratégicas rumbo a 2027.