Lionel Messi vivió un momento de tensión inesperado en el Miami Freedom Park cuando un sector de la hinchada de Inter Miami entonó el clásico cántico “Jugadores, la c... de sus madres, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie”, generalmente asociado a crisis deportivas. El equipo ganaba 2-0 ante Portland y la reacción del capitán fue inmediata: gesto de incredulidad y bronca hacia la tribuna.
El cántico, inspirado en la versión argentina que suele escucharse en contextos de derrota, luego fue modificado: “Jugadores, respeten a la hinchada, saluden a la gente, que nunca pide nada”. La letra sorprendió por el momento elegido, ya que el equipo estaba cerca de la victoria y en buena posición en la Conferencia Este de la MLS.
La reacción de Messi se viralizó en redes sociales: el rosarino hizo el famoso gesto del “montoncito” con su mano derecha, símbolo de desaprobación y cuestionamiento. Su rostro reflejaba molestia y desconcierto, en una escena que rápidamente se convirtió en tema de debate entre hinchas y periodistas.
La reacción de Lionel Messi cuando los fanáticos del Inter Miami empezaron a cantar: "JUGADORES, RESPETEN A SU HINCHADA, SALUDEN A SU GENTE...". 🤌🏻🎵 pic.twitter.com/rgz4ENopxf
— TyC Sports (@TyCSports) May 18, 2026
La barra de Inter Miami empezó con el grito de Jugadores y Messi no estaba contento.
— José Armando (@Jarm21) May 18, 2026
El capitán le reclamó a la grada.#InterMiamiCF #Messi pic.twitter.com/kbjqhY0IeW
El enojo no fue exclusivo del capitán. Rodrigo De Paul, antes de ejecutar un córner, señaló la estrella del escudo del club -que representa el título de la temporada pasada- y pidió aliento en lugar de reproches. Su gesto buscó recordar a los fanáticos los logros recientes y reforzar la unidad del plantel.
El origen del malestar de la hinchada estaría vinculado a la falta de saludo de los jugadores tras la derrota en el clásico contra Orlando City, donde Inter Miami desperdició una ventaja de tres goles. Ese antecedente habría motivado el reclamo, aunque el contexto del triunfo frente a Portland lo volvió insólito.
A pesar del episodio, la actuación de Messi fue determinante: anotó un gol y dio una asistencia a Germán Berterame, sellando el 2-0. Con este resultado, Inter Miami alcanzó los 28 puntos y se mantiene como escolta de Nashville SC en la tabla.
El cruce dejó en evidencia la tensión entre la exigencia de los hinchas y la sensibilidad de los jugadores. Mientras algunos referentes de la barra defendieron el derecho al reclamo, otros señalaron que el momento elegido fue inoportuno. El gesto de Messi marca un punto de inflexión en la relación con la tribuna, justo en la previa de un calendario cargado para el equipo y para el propio capitán rumbo al Mundial 2026.