La Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) tomó una decisión drástica que sacudió el calendario de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.
Debido a la profunda crisis política y social que paraliza a Bolivia, el ente rector del fútbol continental dispuso el traslado de las localías de los equipos bolivianos hacia Asunción, Paraguay.
La medida buscó garantizar la seguridad de las delegaciones y el cumplimiento de los cronogramas en una etapa decisiva de la fase de grupos.
La situación en territorio boliviano alcanzó un punto de máxima tensión bajo el gobierno de Rodrigo Paz. A solo seis meses de su asunción, el mandatario enfrentó una ola de protestas masivas, bloqueos de rutas y una parálisis casi total del transporte.
Los reclamos, encabezados por la Central Obrera Boliviana (COB), mineros, docentes y organizaciones campesinas, se centraron en el deterioro económico, la falta de combustible y exigencias salariales.
Ante esta situación, la Dirección de Competiciones oficializó que la actividad se trasladó de inmediato al Estadio La Huerta, en la capital paraguaya. Tres compromisos clave cambiaron su escenario original para disputarse en suelo neutral.

El conjunto de El Alto, que integra el grupo de Lanús, enfrentará al club brasileño Mirasol el próximo martes 19 de mayo a las 21:00 (hora local).
El club emitió un comunicado donde priorizó el bienestar de la población: “Entendemos que en momentos difíciles para Bolivia, el fútbol pasa a un segundo plano”. Always Ready llegó a este duelo en la última posición del Grupo G con tres unidades.
El equipo de Sucre debía recibir al líder del Grupo E —zona que también integra Racing Club— en el Estadio Patria. Sin embargo, el cotejo se disputará este miércoles 20 de mayo a las 20:00 (hora boliviana) en Asunción. Independiente buscó sumar sus primeros puntos en el certamen ante un Botafogo que dominó la tabla con 10 puntos.
Programado originalmente en Santa Cruz para el jueves 21 de mayo, este encuentro por el grupo de River Plate también se mudó a Paraguay. No obstante, la directiva del club "Pascanero" inició gestiones de último momento ante la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) para intentar mantener la sede en su ciudad, argumentando que Santa Cruz no sufrió los bloqueos que afectaron al resto del país. Por ahora, el cronograma oficial de Conmebol mantuvo la cita en el Estadio La Huerta.
Más allá del cambio geográfico, la mudanza de los partidos representó un golpe táctico para los equipos locales. Históricamente, la altitud de ciudades como El Alto (más de 4.000 metros) o Sucre funcionó como un aliado fundamental para los clubes bolivianos ante potencias como las de Brasil o Argentina.
Al trasladar la competencia a los llanos de Asunción, se neutralizó este factor climático y geográfico. Este movimiento modificó de inmediato los favoritismos en las apuestas en vivo y generó un nuevo escenario para equipos como Racing y River, cuyos grupos se vieron directamente impactados por el rendimiento de estos rivales en campo neutral.