Mientras en Quilmes continúa gobernando interinamente Eva Mieri, Mayra Mendoza volvió a subirse a un avión rumbo al exterior. Esta vez el destino fue Bakú, capital de Azerbaiyán, donde participa del Foro Urbano Mundial WUF13 organizado por ONU-Hábitat. Según explicó, integra el Grupo Asesor de Género del organismo internacional y busca impulsar políticas urbanas con perspectiva de igualdad.
Pero detrás del discurso institucional aparece otro hilo conductor que ya se convirtió en marca política personal: la campaña “Cristina Libre”.
En las últimas semanas, Mendoza encabezó actos, encuentros de mujeres y publicaciones militantes reclamando por la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner. En cada aparición pública insiste en la idea de una “proscripción” y plantea que la libertad de la exmandataria es condición necesaria para reconstruir el peronismo.
La novedad ahora es geopolítica: el kirchnerismo duro empieza a proyectar ese mensaje fuera de Argentina.
No es un detalle menor que la consigna aparezca justamente en un foro global patrocinado también por el gobierno de Azerbaiyán, un país frecuentemente cuestionado por organismos internacionales por su sistema político y restricciones a libertades civiles. La postal tiene potencia simbólica: una dirigente kirchnerista denunciando persecución judicial argentina en una cumbre organizada en un país acusado de déficit democrático.
Durante la jornada en Bakú, compartió actividades junto a Anna Claudia Rossbach, directora ejecutiva de ONU-Hábitat; Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México; y Edna Vega, ministra de Hábitat mexicana. Según expresó Mendoza, las dirigentes manifestaron su solidaridad con Cristina Fernández de Kirchner y destacaron la defensa de la democracia frente a la persecución política.
Comenzamos a participar del Foro Urbano Mundial WUF13 🌍, saludamos a @AnacludiaRossb1 y, además, compartimos un momento con @ClaraBrugadaM, jefa de Gobierno de la Ciudad de México y su compatriota @EdnaElenaVegaR1, secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano de… pic.twitter.com/V2rZHZkCQn
— Mayra Mendoza ☀️ (@mayrasmendoza) May 18, 2026
La secuencia además alimenta otra discusión incómoda para la oposición peronista: el uso político de las agendas internacionales. Mendoza viaja como integrante de ONU-Hábitat y representante institucional, pero su construcción pública sigue girando alrededor de Cristina Kirchner y la narrativa de la proscripción. En Brasil, Colombia y ahora Azerbaiyán, el eje aparece repetido.
En Quilmes, mientras tanto, Mendoza pidió licencia como intendenta para asumir como diputada provincial, aunque continúa siendo la principal figura política y comunicacional del municipio.
El kirchnerismo entiende algo clave: Cristina dejó de ser solamente una dirigente política y pasó a convertirse en un símbolo narrativo. Por eso la consigna “Cristina Libre” ya no busca únicamente interpelar a la militancia. Busca instalar la idea de que la Argentina atraviesa un proceso de persecución política comparable al de otros liderazgos latinoamericanos.
Y ahí aparece el movimiento más interesante de Mayra Mendoza: convertir una bandera doméstica en una causa internacional.
Del conurbano bonaerense a Bakú, el mensaje ya cruzó fronteras.