10/06/2026 - Edición Nº1219

Internacionales

Crisis energética

Caos en Kenia: protestas por el combustible dejaron muertos y rutas bloqueadas

19/05/2026 | La suba del petróleo tras la guerra entre Irán e Israel desató una huelga de transporte, enfrentamientos y temor por una crisis mayor en África oriental.



El aumento internacional del petróleo por la guerra entre Irán e Israel ya empezó a generar consecuencias lejos de Medio Oriente. En Kenia, una fuerte suba del precio de los combustibles provocó protestas, cortes de rutas y una huelga nacional de transporte que paralizó parte del país y dejó al menos cuatro muertos.

La crisis se agravó este lunes cuando miles de personas quedaron varadas por la falta de colectivos y minibuses, mientras grupos de manifestantes bloquearon accesos a ciudades y se enfrentaron con la policía. Las autoridades confirmaron además más de 30 heridos durante los disturbios.

La situación afecta especialmente a Nairobi, la capital keniana, donde los llamados “matatus”, pequeños minibuses privados que funcionan como transporte público, dejaron de circular en protesta por el aumento del diésel. En varias zonas hubo neumáticos incendiados, gases lacrimógenos y largas filas de vehículos atrapados en embotellamientos.

Una economía golpeada por el petróleo

Kenia depende casi por completo del combustible importado desde países del Golfo Pérsico. Por eso, cualquier alteración en Medio Oriente impacta rápidamente en la economía local.

La Autoridad Reguladora de Energía y Petróleo aprobó en las últimas semanas aumentos de hasta un 23,5% en los precios minoristas, después de otra suba cercana al 24% el mes anterior. El diésel fue uno de los combustibles más afectados, algo clave porque mueve el transporte público, los camiones y gran parte de la cadena de abastecimiento.

En Nairobi, el litro de diésel pasó de 196,63 chelines a 242,92 chelines, equivalente a unos 1,88 dólares, mientras que la gasolina súper alcanzó los 214,25 chelines por litro, cerca de 1,66 dólares. El impacto fue inmediato en la vida cotidiana. Muchos trabajadores aseguraron que sus gastos de transporte se duplicaron en pocos días y que también aumentó el precio de alimentos básicos. Algunos productos, como los tomates, llegaron a triplicar su valor en mercados locales.


Neumáticos incendiados y barricadas agravaron el caos vehicular en los accesos urbanos.

Tensiones políticas y temor a más violencia

La protesta no se explica solamente por el combustible. El gobierno del presidente William Ruto ya enfrentaba fuertes cuestionamientos por el costo de vida, la inflación y las reformas económicas impulsadas durante el último año.

Kenia había vivido en 2024 algunas de las manifestaciones más importantes de su historia reciente contra una ley fiscal que proponía nuevos impuestos. Aquellas protestas dejaron muertos, cientos de detenidos y escenas de caos frente al Parlamento. Ahora, el aumento del petróleo volvió a encender el malestar social.

Mientras el gobierno sostiene que parte de los precios continúan subsidiados, los sindicatos de transporte reclaman una reducción mayor del valor del diésel y advirtieron que el paro seguirá vigente si no hay respuestas concretas. Las negociaciones entre funcionarios y representantes del sector terminaron sin acuerdo, aumentando la incertidumbre sobre los próximos días.


La huelga de transporte paralizó parte de la capital keniana durante varias horas.

El puerto clave que preocupa a toda la región

La crisis también encendió alarmas en Mombasa, principal puerto del país y uno de los más importantes de África oriental. Allí existe temor por posibles retrasos en las cadenas de suministro hacia países vecinos como Uganda, Ruanda y Sudán del Sur, que dependen de las rutas comerciales kenianas para recibir mercaderías y combustible.

Analistas locales advierten que, si el conflicto en Medio Oriente continúa elevando el precio internacional del petróleo, Kenia podría enfrentar nuevas subas, más inflación y un escenario de protestas todavía más amplio durante las próximas semanas.