El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tendrá este martes una de sus audiencias más sensibles desde el inicio del debate oral. El neurocirujano Leopoldo Luque, el psicólogo Carlos Díaz y Jana Maradona declararán ante el Tribunal, luego de la abrupta suspensión de la última jornada por la descompensación de Gianinna.
Fuentes del caso indicaron que Luque será el primero en exponer, desde las 10, mientras que Díaz lo hará por la tarde. En el medio, Jana ofrecerá un testimonio considerado clave por las partes debido a su participación en la reunión realizada en la Clínica Olivos, donde se definió que Maradona continuaría su recuperación bajo un esquema de internación domiciliaria en el country San Andrés, en Tigre.
Durante el primer juicio, que terminó anulado tras el escándalo por el documental protagonizado por la ex jueza Julieta Makintach, Jana sostuvo que fue Luque quien propuso esa residencia para alojar provisoriamente a su padre. “No tenía motivos para desconfiar de un médico a quien mi papá amaba”, había declarado.

La joven también recordó las únicas dos visitas que realizó a la vivienda del country. Según dijo, en la primera encontró a Diego en buen estado, pero en la segunda lo vio “hinchado y de mal humor”. Además, aseguró que Carlos Díaz les pidió a ella y a sus hermanas, Dalma y Gianinna, que concurrieran solo si el ex futbolista lo solicitaba.
La declaración de Luque genera expectativa porque buscará refutar los dichos del médico Mario Schiter y de los peritos que participaron de la autopsia. El jueves pasado, el neurocirujano se disponía a declarar cuando exhibió un video de la necropsia sin advertir que Gianinna se encontraba en la sala. La hija menor de Maradona rompió en llanto, insultó al acusado y sufrió una crisis nerviosa que obligó a suspender la audiencia.
Por su parte, Díaz intentará explicar el contexto de los audios incorporados al juicio por los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren. Se trata de conversaciones posteriores a la muerte de Maradona que el psicólogo mantuvo con la psiquiatra Agustina Cosachov.
Además de Luque, Díaz y Cosachov, también están imputados el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador Mariano Perroni, la responsable de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, y el médico clínico Pedro Di Spagna. Todos enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual, un delito que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión.