A poco más de una hora de la Ciudad de Buenos Aires, La Pebeta comenzó a consolidarse como uno de los destinos más singulares del turismo de cercanía bonaerense. El proyecto impulsado por Esteban Nofal combina naturaleza, producción sustentable y gastronomía en un espacio pensado para desconectarse de la ciudad y volver a conectarse con los alimentos, el campo y los tiempos naturales.
Ubicada en Los Cardales, partido de Exaltación de la Cruz, la propuesta atrae visitantes desde: Capital Federal, Zona Norte, La Plata, Pilar, Escobar, Campana, Zárate y distintos puntos de la provincia de Buenos Aires.
El predio se encuentra sobre el corredor norte bonaerense y puede accederse: por Panamericana Ramal Campana, bajando hacia Ruta 4 y Los Cardales, en un recorrido que desde CABA ronda entre una hora y una hora y veinte minutos según el tránsito.
Lejos del restaurante tradicional, La Pebeta propone una experiencia completa: huertas biodinámicas, animales de granja, recorridos naturales, productos de estación, y una cocina construida alrededor de alimentos producidos en el propio lugar.
La experiencia se volvió especialmente buscada por familias, parejas y visitantes que buscan escapadas cortas sin alejarse demasiado de Buenos Aires.
Entre árboles, hornos, cultivos y espacios abiertos, el lugar mezcla: gastronomía, aire libre, bienestar, y una lógica de vida mucho más pausada que la urbana.
Durante su paso por El Living de NewsDigitales, Esteban Nofal explicó que gran parte de la identidad del proyecto nació de recuerdos familiares ligados a la cocina y la vida de campo.
Recordó especialmente: las recetas de su bisabuela, el pan casero, la producción artesanal, y la relación cotidiana con los alimentos desde la infancia.
“Me crié en una granja de mi bisabuela donde veía cómo hacía el pan casero”, contó durante la entrevista.
Ese vínculo emocional terminó atravesando toda la construcción de La Pebeta, un espacio donde la cocina no aparece solamente como consumo, sino también como experiencia y memoria familiar.
Con el crecimiento del turismo de cercanía después de la pandemia, proyectos como La Pebeta empezaron a ganar cada vez más protagonismo en el corredor norte bonaerense.
La posibilidad de: pasar el día, recorrer el campo, probar alimentos frescos, participar de actividades, y conectar con un entorno natural, convirtió al espacio en una referencia creciente para escapadas de fin de semana.
Nofal incluso adelantó que el proyecto continuará creciendo con: nuevas propuestas gastronómicas, hospedaje, y actividades vinculadas al bienestar y la sustentabilidad.
Mientras tanto, La Pebeta sigue construyendo algo poco habitual cerca de Buenos Aires: un lugar donde el campo, la comida y la experiencia personal forman parte de una misma historia.