La interna libertaria y el impacto político del caso Manuel Adorni empujaron a Javier Milei a explorar una jugada de alto riesgo: darle un cargo o incluso una embajada a José Luis Espert para intentar cambiar el foco de la agenda pública y reinsertarlo en el esquema político del oficialismo.
Según trascendió desde sectores del Gobierno, el Presidente está convencido de la inocencia del economista liberal, que había quedado marginado del armado libertario tras el escándalo por sus vínculos con el empresario Fred Machado, investigado en Estados Unidos por fraude y lavado de dinero.

Dentro de la Casa Rosada aseguran que Milei considera que Espert fue víctima de una operación política y mediática. “Hicieron mierda a un tipo inocente”, escribió el mandatario en redes sociales durante el fin de semana.
El problema para el Gobierno llegó pocas horas después, cuando se conoció que Fred Machado admitió ante la Justicia de Texas haber participado de maniobras fraudulentas vinculadas a la venta de aeronaves y operaciones de lavado de activos.
Ese episodio dejó al Presidente expuesto y volvió a tensar el clima interno dentro de La Libertad Avanza, donde algunos dirigentes consideran que insistir con la figura de Espert podría profundizar aún más la crisis política que atraviesa el oficialismo.
La intención de rehabilitar políticamente a Espert aparece además en medio del desgaste que genera el caso de Manuel Adorni, cuya situación sigue ocupando parte importante de la agenda política y mediática.
En el oficialismo reconocen que el Gobierno no logra cerrar el tema desde hace semanas y que el Presidente interpreta que existe una ofensiva política destinada a golpear directamente a su administración.
Sin embargo, dentro del propio entorno libertario existen fuertes diferencias sobre cómo manejar la situación. Cerca de algunos ministros admiten que Karina Milei mantiene una relación históricamente tensa con Espert y que la decisión final dependerá de ella.
“Si es por Javier, lo mete hasta en Economía, pero Karina es la que decide”, deslizaron desde el oficialismo.
Aunque el Presidente busca mostrar respaldo político hacia Espert, en distintos sectores de La Libertad Avanza temen que la estrategia termine agravando el escenario.
Algunos dirigentes libertarios consideran que reposicionarlo en un cargo público podría transformarse en una señal contraproducente en medio de las denuncias y las tensiones internas que atraviesa el Gobierno.
“Es como romper el termómetro para que te baje la fiebre”, ironizó un importante operador político del oficialismo al describir la discusión que atraviesa hoy la mesa chica libertaria.