El presidente de la Nación, Javier Milei, tomó la decisión de frenar la ofensiva de la estructura digital que responde al asesor Santiago Caputo, la cual apuntaba de forma directa contra el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El conflicto, visibilizado a través de acusaciones cruzadas en redes sociales y filtraciones de chats, expone las diferencias entre el sector que gestiona la comunicación en plataformas y el ala política institucional de La Libertad Avanza.
En declaraciones periodísticas recientes, el jefe de Estado buscó desactivar la escalada y encapsular los daños para preservar la estabilidad de su administración. La determinación presidencial significa un blindaje explícito hacia Menem ante los cuestionamientos de los militantes digitales, una maniobra que pretende reordenar la convivencia interna de las distintas facciones de Gobierno antes de hitos clave de la agenda pública, como el Tedeum del 25 de mayo, y evitar que las disputas públicas afecten la confianza de los mercados financieros. A través de esta estrategia, Milei delimitó el alcance de la influencia de los entornos virtuales en las decisiones institucionales de la gestión de gobierno.
El presidente de la Nación, Javier Milei, intervino de forma directa en la interna libertaria durante una entrevista en el programa ArgenData por la señal Neura. Al ser consultado sobre las acusaciones que vinculaban al titular de la Cámara de Diputados con la administración de cuentas falsas utilizadas para atacar a integrantes del propio espacio, el mandatario rechazó de manera tajante la veracidad de las imputaciones y respaldó al dirigente riojano.
“Es algo que le han plantado a Martín Menem” 💬
— Neura (@neuramedia) May 19, 2026
La interna libertaria y las diferencias con la gestión de Mauricio Macri en palabras del presidente Javier Milei 👈🏼
Cc @jultarres @malenadelosrios pic.twitter.com/mzByCVX9hs
Durante la emisión, Milei calificó la situación como una operación diseñada desde el exterior de la fuerza y afirmó de forma textual respecto a los señalamientos contra Menem: "Es una controversia prefabricada". El jefe de Estado ofreció exhibir un material audiovisual preparado por su equipo de comunicación, a cargo de Santiago Oría, con el objetivo de demostrar que el error técnico que desató el conflicto fue inducido por actores externos. De acuerdo con la argumentación presidencial, la vinculación del perfil de Instagram del diputado con una cuenta polémica respondió a una maniobra coordinada: "Le plantaron el link".
En el mismo espacio, el mandatario buscó equilibrar la balanza interna y ratificó la confianza que mantiene en su principal asesor estratégico, Santiago Caputo, conductor de la línea comunicacional de la militancia digital. Milei definió el vínculo con el consultor con términos de extrema cercanía al manifestar que Caputo es "como un hermano". De esta manera, el Presidente intentó establecer una tregua forzada entre el ala de Karina Milei, que respalda la estructura de los Menem en el Poder Legislativo, y el sector de la inteligencia digital del oficialismo.
La intervención presidencial persigue el propósito de calmar las aguas de cara al Tedeum del 25 de mayo, ceremonia religiosa que operará como el termómetro de la convivencia del Gabinete nacional. La urgencia por mostrar cohesión interna coincide con la implementación de una nueva dinámica en la Casa Rosada, orientada a excluir a los asesores de las reuniones de ministros clave para centralizar la toma de decisiones estrictamente en los funcionarios con firma oficial y evitar filtraciones que erosionen la gestión económica.
De forma paralela a la desactivación del frente mediático, el Poder Ejecutivo activó una contraofensiva en el plano institucional y legislativo destinada a recuperar la iniciativa política y desplazar el foco de atención pública de las disputas en redes sociales. El Gobierno dispuso el envío al Congreso de la Nación de un tercer paquete de reformas estructurales orientadas a acelerar la desregulación económica.

La pieza central de esta iniciativa la constituye el denominado "Súper RIGI", un régimen de incentivos fiscales de gran alcance para grandes inversiones. El proyecto contempla medidas impositivas de fuerte impacto para el sector corporativo, entre las que se destacan:
Al mismo tiempo, el oficialismo articuló una maniobra legislativa coordinada en la Cámara de Diputados para neutralizar la agenda de los bloques opositores. El Poder Ejecutivo impulsó la convocatoria a una sesión exprés el próximo miércoles a las 10:00 para tratar la Ley Hojarasca, el proyecto elaborado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que propone la derogación de decenas de normativas obsoletas.
El diseño del horario de esta convocatoria responde a un cálculo político específico: bloquear de facto la sesión especial que la oposición había solicitado para las 11:00 de ese mismo día. Los bloques opositores pretendían utilizar su sesión para exigir la presencia en el recinto de ministros como Luis Caputo y Sandra Pettovello, junto al vocero presidencial Manuel Adorni, con el fin de obligarlos a brindar explicaciones verbales detalladas sobre la gestión de fondos públicos y la evolución de sus patrimonios personales. Con el llamado a las 10:00, el oficialismo busca garantizar el control de la agenda legislativa y evitar la exposición de sus funcionarios.
El origen de la última crisis del oficialismo, bautizada en los pasillos de la política como el "Rufusgate", se remonta al fin de semana, cuando cuentas de la red social X identificadas con la militancia oficialista detectaron una anomalía digital. Los usuarios descubrieron que un hipervínculo insertado en el perfil oficial de Instagram de Martín Menem redirigía a los navegantes hacia una cuenta de X con el nombre de usuario "@PeriodistaRufus", utilizada habitualmente para difundir críticas internas y operaciones políticas dentro de La Libertad Avanza.
Que gagá, @PeriodistaRufus pic.twitter.com/4siPcIFiY9
— Santi C. (@slcaputo) May 16, 2026
La difusión de este hallazgo encendió las alertas en la tropa digital de las "Fuerzas del Cielo", el núcleo de tuiteros que responde a Santiago Caputo, quienes interpretaron el hecho como la confirmación de que el entorno de Menem operaba cuentas en las sombras contra otros integrantes del Gobierno. El clima de confrontación digital se había intensificado previamente tras la publicación y posterior eliminación de una serie de mensajes en redes que anticipaban de forma errónea cambios en el Gabinete, incluyendo la supuesta designación de Mahiques en un ministerio clave antes de cualquier anuncio oficial.
El cruce de reproches alcanzó su punto crítico con una serie de reacciones airadas en los canales de comunicación internos. Versiones provenientes de la propia estructura oficialista indicaron que el propio Santiago Caputo manifestó su malestar con calificativos sumamente duros hacia el entorno de los Menem por la filtración y la falta de profesionalismo en el manejo de las redes institucionales, ensanchando la distancia entre ambos sectores.
Yo propuse tiros pero se sienten más cómodos con el chusmerio, las operaciones en prensa y pintarse las uñas.
— Santi C. (@slcaputo) May 16, 2026
Ante la gravedad de las acusaciones y la posibilidad de perder posiciones en el esquema de poder de la Casa Rosada, Martín Menem envió un extenso mensaje de descargo a través de la aplicación WhatsApp a los principales referentes del espacio y ministros del Gabinete. En ese texto, el titular de la cámara baja deslindó responsabilidades personales e institucionales en el manejo del enlace, atribuyó el episodio a una falla técnica o manipulación de su community manager externo y remarcó su lealtad irrestricta a la conducción del Poder Ejecutivo para desactivar los pedidos de remoción que circulaban en las plataformas.
Más allá de las escaramuzas en el entorno virtual, la disputa entre los sectores internos del oficialismo posee un componente judicial y territorial de carácter estratégico que se tramita en los tribunales federales de la provincia de Buenos Aires. La pelea de fondo se centra en la constitución legal y el control definitivo del sello partidario de La Libertad Avanza en el distrito electoral más grande del país.
En febrero de 2025 anunciaron con foto y la ficha correspondiente que Santiago Caputo se afiliaba a La Libertad Avanza, armado que está a cargo de Karina Milei y los Menem. Resulta que en realidad nunca cargaron sus datos y el asesor de Milei no está afiliado al partido. pic.twitter.com/auTQg3CYvg
— Manu Jove (@manujove) May 19, 2026
El conflicto escaló formalmente a partir de una denuncia penal presentada por el dirigente Maximiliano Corio ante el Juzgado Electoral con competencia electoral de La Plata, a cargo del juez Alejo Ramos Padilla. La presentación judicial solicita la intervención directa de la estructura partidaria provincial en formación debido a presuntas irregularidades administrativas en el proceso de carga y validación de las fichas de afiliación.
Los puntos principales de la controversia judicial abarcan los siguientes aspectos:
Esta pulseada por el control legal de las listas y los aportes partidarios para las elecciones legislativas se cruza, además, con los cortocircuitos recurrentes en torno a la asignación de los fondos reservados de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). El sector legislativo mira con desconfianza las partidas presupuestarias destinadas al organismo de inteligencia conducido por la estructura de Santiago Caputo, mientras que los equipos técnicos del asesor acusan a los armadores territoriales de priorizar el financiamiento de estructuras tradicionales en detrimento de la modernización del partido.
Para comprender la magnitud del enfrentamiento que motivó el freno de mano impuesto por el presidente Milei, resulta necesario desarmar el mapa actual del organigrama estatal, el cual se encuentra loteado entre dos grandes terminales de poder de naturaleza y funciones marcadamente diferenciadas.
Por un lado se erige el bloque político-institucional comandado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la familia Menem, con Eduardo "Lule" Menem en un rol estratégico de articulación. Este sector controla la botonera institucional tradicional del Estado, que incluye la conducción de la Cámara de Diputados, la interlocución con los gobernadores de provincia para la negociación de leyes y el diseño del armado partidario de cara al futuro electoral, priorizando la incorporación de figuras con experiencia territorial.
Por el otro lado se consolida el imperio técnico-operativo y de inteligencia civil que encabeza de forma directa Santiago Caputo. Esta facción ejerce una influencia determinante sobre áreas críticas de la administración pública nacional que manejan recursos estratégicos y marcos regulatorios sensibles, tales como:
Esta división del trabajo estatal generó una fricción permanente. Mientras el ala política necesita tejer consensos y ceder espacios para garantizar la gobernabilidad y la aprobación de las reformas en el Congreso, la terminal técnica y digital implementa una estrategia de confrontación discursiva permanente y purgas burocráticas orientadas a desplazar a los cuadros remanentes de gestiones anteriores. La coexistencia de estos dos modelos de gestión dentro de una misma administración representa el núcleo de las tensiones estructurales que el Presidente intenta coordinar desde la cima del poder.
TM